Nadim LadkiReuters
BAGDAD.- La ausencia de ley en los campos petroleros y la advertencia de una posible emergencia nuclear, desafiaban el lunes a la administración estadounidense en Irak, mientras millares de iraquíes reclamaban en las calles de Bagdad el establecimiento de un gobierno propio.
Por su parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) expresó alarma por los informes casi diarios de saqueos y destrucción de sitios nucleares en Irak, advirtiendo que el robo de material radiactivo constituía una amenaza a la seguridad y un peligro para la salud.
Funcionarios del sector petrolero dijeron en tanto que los saqueos y la falta de seguridad perjudicaban sus esfuerzos por restaurar la producción de crudo, vital para la recuperación económica del devastado país, tras la guerra encabezada por Estados Unidos que derrocó al gobierno de Saddam Hussein.
En otra muestra de los problemas que afronta Irak, de posguerra, más de 10 personas murieron el fin de semana en enfrentamientos entre árabes y kurdos en la ciudad norteña de Kirkuk, dijo la policía local.
Mientras muchos iraquíes están aliviados por la caída de Hussein, se sienten horrorizados por la ruptura de la ley y el orden, así como por la interrupción de los servicios básicos.
Fuerzas estadounidenses apoyadas por tanques, vehículos blindados y helicópteros, se movilizaron el lunes por el barrio de Mansur, en el centro de Bagdad, como parte de una operación contra el delito común y los saqueos.
Los soldados arrestaron a varios hombres e inspeccionaron documentos de identidad y bolsas de los peatones.
Entretanto, la protesta de millares de iraquíes, principalmente musulmanes chiítas, manifestaron en un suburbio de Bagdad, remarcó la impaciencia de muchos por el lento avance del proceso de traspaso del poder en Irak.
“No, no, no USA’’, decía una pancarta.
El administrador norteamericano Paul Bremer ha insistido en que está impulsando la creación de una autoridad interina iraquí, bajo supervisión estrecha de Estados Unidos.
ALARMA POR MATERIALES RADIOACTIVOS
Los informes de saqueos en sitios nucleares llevaron al jefe del OIEA, Mohamed ElBaradei, a hacer un nuevo llamamiento a Washington para que permita que los expertos de esa entidad dependiente de la ONU retornen a Irak.
ElBaradei dijo el lunes que había visto informes que describían cómo el uranio era sacado de los contenedores y trasladado para uso doméstico, y que fuentes radiactivas habían sido robadas y sacadas de sus cajas de protección.
Una de las fuentes robadas en el centro de investigación nuclear de Tuwaitha es cesio 137, un polvo que podría ser utilizado para esparcir radiactividad mediante una llamada “bomba sucia”.
ElBaradei envió una carta a Estados Unidos, el 29 de abril, pidiendo permiso para enviar una misión a Irak a investigar los informes de saqueos, pero hasta ahora no tuvo respuesta.