Uno de los tres varoncitos que nacieron mediante cesárea, en el Bertha Calderón. (LA PRENSA /F. LARIOS)

Campesina trae al mundo a trillizos

Los tres varoncitos vienen al mundo, inocentes de las condiciones de pobreza y desamparo que les rodea Hilda Rosa Maradiaga C. [email protected] La vida la premia y la castiga. Rosa Jiménez Cruz, originaria de la comunidad de Lisawé, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), trajo al mundo a tres niños varones mediante una cesárea, en […]

  • Los tres varoncitos vienen al mundo, inocentes de las condiciones de pobreza y desamparo que les rodea

Hilda Rosa Maradiaga C. [email protected]

La vida la premia y la castiga. Rosa Jiménez Cruz, originaria de la comunidad de Lisawé, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), trajo al mundo a tres niños varones mediante una cesárea, en el Hospital Bertha Calderón.

La campesina, de tan sólo 24 años y madre de otros dos pequeños de siete años y 16 meses, presenta desnutrición en segundo grado. “Fue poco lo que aportó a los niños por su deficiente nutrición”, dijo el doctor Francisco Luis Rodríguez, ginecoobstetra.

Ella fue ingresada al hospital capitalino hace 21 días, donde despertó solidaridad entre los médicos, quienes siempre cargaban frutas y comida para ella, dijo.

“A mí, en particular, me conmueve. Tengo aproximadamente 12 años de estar aquí (en el hospital), he operado cuatro partos de trillizos y de todas las madres ella es la más pobrecita”, comentó el doctor.

MADRE PIDE AYUDA

“No sabía que eran tres, fui al hospital de Boaco porque tenía los pies hinchados”, explica la joven madre.

Los niños pesaron 3.7, 2.9 y 2.10 libras y se encuentran en la sala de Neonatos del hospital. Aunque el embarazo se llevó a término, presentan características de niños prematuros, tienen una leve dificultad para respirar y muy bajo peso, explicó el médico.

La madre de los niños dijo que hasta ahora “no tenía listo nada” para los recién nacidos y solicitó ayuda de quienes deseen apoyarla.

Ella no trabaja y el salario de su esposo Ezequiel Tórrez, realizando trabajos del campo en una finca, no alcanzará para la atención especializada que los trillizos necesitan. “Que me ayuden con lo que puedan y sea su voluntad”, pidió.

El doctor Rodríguez dijo que la joven necesitará muy buena alimentación porque “su lucha por la producción de leche será titánica”. Quienes deseen ayudar a la señora pueden hacerlo con fuentes de proteína, vitaminas, Sustagen y Proteinol, indicó.

“Necesitará soporte porque tiene un estado de desnutrición en segundo grado y debe alimentar a los bebés”, explicó.

REGRESARÁ EN DIEZ DÍAS

Rosa Jiménez estará aproximadamente diez días más en el hospital. Cuando ella y los niños se hayan estabilizado regresarán a su humilde casa. Trabajo Social coordinará su traslado. El hospital, con fondos propios, le pagará el pasaje en bus y la comida del tiempo que esté viajando. Una ambulancia la dejará en la parada de buses, explicó el doctor.

Durante su estadía en el hospital se ha alimentado como debe ser. El regreso a la pobreza y las limitaciones en que viven sumidos la mayoría de nuestros campesinos, hace incierto el futuro de los trillizos.

“Es una lástima que no le vayamos a dar seguimiento a estos bebés”, dijo el doctor Rodríguez.

NATURALEZA ES CIEGA

Los trillizos venían en tres placentas diferentes. Según el médico es posible que fuera producto de tres coitos, tres óvulos con tres espermas diferentes. “Es un caso muy interesante que sólo se da cuando la mujer está bajo estimulantes para salir embarazada”.

En este caso fue producto de la naturaleza, que le envió tres hijos a esta humilde mujer que vive en la pobreza. “Dios sabe lo que hace, un hijo siempre es una bendición”, se consuela ella.  

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