La familia de norma mayorga trabaja en la autoconstrucción de su vivienda.

Edificando esperanzas

Hábitat para la Humanidad impulsará a partir de hoy la campaña “Más que Casas”, con lo que se propone construir 2,000 casas durante los próximos cinco años Arturo Mcfields Yescas [email protected] Es mediodía y el sol de Managua irradia más calor que nunca, sin embargo una familia entera trabaja de forma infatigable cargando cemento y […]

  • Hábitat para la Humanidad impulsará a partir de hoy la campaña “Más que Casas”, con lo que se propone construir 2,000 casas durante los próximos cinco años

Arturo Mcfields Yescas [email protected]

Es mediodía y el sol de Managua irradia más calor que nunca, sin embargo una familia entera trabaja de forma infatigable cargando cemento y trasladando arena, movidos por la extraña fuerza que genera la construcción de un sueño realizable.

Norma Mayorga, su hija, su nieta y su esposo son los protagonistas de esta construcción en la que han visto volcados todo su tiempo y esfuerzo. Los materiales y la logística corrieron por cuenta de Hábitat para la Humanidad, un entidad encargada de hacer que las cosas pasen.

“Si le hubiera pedido al banco un crédito me hubiera quedado sin casa”, afirma Mayorga, quien estima que construir su casa le hubiera costado tres veces más su precio actual si se hubiera abocado a una de estas instituciones crediticias.

“Hábitat no tiene lucro y no tiene ganancia”, dice Norma, quien explica que su casa le costará tres mil dólares, pagaderos en diez años sin intereses.

“Son autoconstrucciones. La familia participa y ellos ponen los conocimientos”, dice Mayorga, quien explica que Hábitat para la Humanidad ha dado todas las facilidades materiales desde el principio, para llevar por buen camino su deseo de salir adelante con una vivienda digna. Su casa tendrá un área de 42 metros cuadrados de construcción.

“Nos la hemos visto difícil”, expresa Mayorga, quien explica que su hija Nolvia Hernández, de 22 años, tiene que trabajar ocasionalmente en Guatemala para ayudar en lo que se pueda a la construcción de la vivienda, mandando unos “bollitos” para el sustento de las necesidades de la casa.

“Esta es una gran ayuda, gracias a Dios me di cuenta por un amigo médico que quiso aplicar y no pudo, porque no tenía legalizada su casa, pero él le dio a mi esposo el teléfono y la dirección y ahora logramos salir adelante”, dijo la beneficiaria quien expresa con alivio que espera el invierno sin temor de que su techo de zinc y plástico negro se derrumben.

MÁS QUE CASAS

La vivienda de Norma Mayorga representa el inicio de un nuevo reto para esta organización cristiana, que se propone construir 2,000 casas durante los próximos cinco años, como parte de la campaña “Más que Casas”.

Enrique Montero, Asesor Internacional de Hábitat para la Humanidad, explicó que la entidad “no es caridad sino oportunidad”, pues las casas que edifican no son regaladas, sino que proporcionan un crédito en materiales pagadero a diez años y sin intereses.

Según Montero, el costo promedio de las casas en Nicaragua es de tres mil dólares, con una superficie de construcción de 36 metros cuadrados; cuentan con una sala comedor, dos cuartos y un baño, en caso de no contar con servicio público de aguas negras, Hábitat construye un sistema de letrina y su respectiva pila séptica.

MILES SIN VIVIENDA

Aunque las cifras oficiales de Nicaragua indiquen que el problema de la vivienda marca un déficit de medio millón de casas, Enrique Montero estima que al menos 700 mil nacionales no tienen una vivienda propia.

De acuerdo a expertos en la materia se cree que el problema de la vivienda ha sido incrementado durante las dos últimas décadas, pues desde los años setenta Nicaragua ha carecido de programas habitacionales sostenidos para las clases con menos recursos.

Aunque los datos oficiales del Instituto de la Vivienda Urbana (Invur), indican que más de medio millón de nicas no tienen viviendas, el Banco Interamericano de Desarrollo tiene previsto desarrollar en los próximos años un programa para la construcción de apenas 16 mil viviendas, cuyo costo se calcula en 22 millones de dólares.

Según el Invur, aunque existen proyectos aislados no hay definida una estrategia de viviendas y asentamientos populares.

La acogida de Hábitat para la Humanidad en el país, se debe a que la mayor parte de los proyectos habitacionales que se promueven son de carácter excluyente, por los altos costos que limitan el acceso a la población de escasos recursos.

En 1979 la política habitacional estaba basada en un sistema de ahorro y préstamo, posteriormente en los años ochenta se priorizó el reasentamiento de poblaciones en escenarios de guerra y actualmente la política habitacional del Estado se ha enfocado únicamente en la reinserción de combatientes y rehabilitación de población afectada por desastres naturales.

Uno de los principales problemas por los que no todos pueden acceder a los planes de Hábitat, reside en que la mitad de las familias nicaragüenses carecen de título legal de adjudicación, la inscripción de inmuebles es incompleta o temporal, y las pocas regulaciones de uso de suelo que existen están desfasadas o no se cumplen.

HABITAT PARA LA JUMANIDAD

En 1976, Millard Fuller y su esposa Linda, junto a un grupo de amigos fundaron Hábitat para la Humanidad Internacional. La organización nació en una granja al suroeste de Georgia, Estados Unidos y desde entonces se ha extendido por más de 83 países.

En el 2002 Hábitat celebró 26 años de construir con amor, y desde entonces ha llevado ayuda a más de 25 mil hogares para beneficiar aproximadamente a 625 mil personas en todo el mundo.

Hábitat es un Ministerio Cristiano sin fines de lucro, con la meta de eliminar la vivienda infrahumana en todo el mundo, sustituyéndolas por casas sencillas, económicas y seguras, estableciendo relaciones de compañerismo y sentido de comunidad.

En 1984 Hábitat llegó a Nicaragua a través del Comité Evangélico de Ayuda Mutua para el Desarrollo, pero posteriormente obtuvo su propia personalidad jurídica logrando extender su cobertura a municipios como Bluefields, Matagalpa, Jinotega, Chinandega, Diriamba, León, Estelí, Rivas y Managua.

A través de los proyectos de Viviendas Dignas, promovidos por Hábitat, han sido beneficiados más de 13 mil nicaragüenses con unas 2,450 casas construidas en nueve departamentos del país.  

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