EFE
RABAT.- Catorce terroristas suicidas, de los que trece murieron y uno fue detenido, repartidos en cinco grupos cometieron los atentados de Casablanca que causaron 41 muertos y más de medio centenar de heridos, informaron fuentes del Ministerio del Interior marroquí.
La detención de uno de los terroristas suicidas ha permitido que las investigaciones “avancen rápidamente”, según el ministro del Interior, Mustafá Sahel, quien anunció que seis de los kamikazes han sido ya identificados y son todos marroquíes, mientras que está en curso la identificación de los siete restantes.
Fuentes policiales han señalado que en las últimas horas han sido practicadas alrededor de 30 detenciones en relación con los sangrientos atentados de Casablanca, aunque sin ofrecer precisiones sobre su identidad o sobre su implicación en los actos terroristas.
Al parecer, uno de los terroristas suicidas pudo ser detenido en las inmediaciones del Hotel Safir, escenario de uno de los cinco atentados, al no lograr hacer explotar el artefacto que portaba en una mochila, lo que sí hicieron los otros dos kamikazes que le acompañaban.
La policía trata de establecer si los autores de los atentados pertenecen a algún grupo integrista marroquí o si están vinculados a alguna organización terrorista internacional como Al Qaeda.
La prensa marroquí publicó ayer fotografías tomadas en los lugares de los atentados que son de una extraordinaria crudeza, ya que en una de ellas se ve por ejemplo la cabeza casi intacta y con los ojos bien abiertos de uno de los terroristas suicidas, arrancada de cuajo del tronco por la violencia de la explosión.