- El trofeo quedó raspado de tantos besos y sus piezas casi se desarman
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
La copa de campeón que conquistaron recientemente los estelianos, en la gran final del fútbol nacional con el Diriangén, y que muchos fanáticos habían dado por desaparecida, fue localizada en el despacho del alcalde Francisco Valenzuela Blandón, presidente de la Junta Directiva del Real Estelí.
La “desaparición misteriosa” del trofeo de campeón de los norteños, causó malestar entre los habitantes de Estelí, que anhelan acariciar y observar de cerca la obra de arte.
El trofeo está enclavado sobre cuatro pilares de madera y en su parte superior presenta una inmensa copa, construida con aluminio y su tamaño puede alcanzar hasta 1.25 metros.
En la cima de la copa aparecen dos jugadores disputándose un balón, en tanto en la parte inferior se encuentran cuatro futbolistas, con una esférica cada uno de ellos.
Aficionados que salieron la noche del pasado domingo en una caravana para festejar el campeonato, se molestaron en gran manera, porque el trofeo desapareció como por “arte de magia” y no pudo ser mostrado a la ciudadanía en general.
El alcalde esteliano Francisco Valenzuela Blandón, explicó que una parte de la “barra brava” se había apoderado de la copa en el Estadio Independencia y que debido a ello los fanáticos que organizaron la caravana andaban con las manos vacías.
“La copa no estaba desaparecida, sino que durmió en el Estadio Independencia y fue traída a mi despacho hasta el día siguiente por la noche”, aclaró el edil esteliano.
Los directivos del equipo segoviano se mostraron preocupados porque la copa de campeón casi la desarmaron y muchas de sus piezas quedaron flojas, en tanto una parte de la superficie quedó pasmada de los miles de besos de los aficionados.
RINDEN CUENTAS
El administrador de la Junta Directiva del Real Estelí, Daniel Obando, dio a conocer que el dinero recaudado en concepto de entradas al Estadio Independencia, asciende a 239 mil córdobas, producto de la venta de 7,500 ticket.
Obando, señaló que al citado estadio ingresaron de manera gratuita 1,500 niños menores de 12 años, 150 vendedores ambulantes y 100 invitados especiales, además decenas de fanáticos que penetraron por la fuerza por la puerta de la parte norte y por una abertura que realizaron al quitar un zinc.
El martes pasado todos los jugadores recibieron sus pagos pendientes, por el orden de los 218,243 córdobas, oscilando los salarios entre 800 a 9,000 córdobas.
El directivo afirmó que con las entradas resolvieron la problemática económica heredada por la anterior Junta Directiva y que solamente quedará un déficit de 7,000 córdobas que será asumido por los directivos.
Entre las cuentas pendientes por pagar también se halla una deuda de 12,333 córdobas en concepto de indemnización y prestaciones sociales a favor de Jorge Dávila Molina, quien trabajaba en el área de apoyo logístico del Real Estelí.
Dávila Molina, quien ganó una demanda judicial, ahora está presionando para que cumplan con la sentencia judicial emitida por la jueza Mercedes Elisa Jirón.
Los directivos aseguraron que están anuentes a pagar a Dávila Molina, pero no esa cantidad, ya que según ellos no era un trabajador permanente, sino un “simple ayudante”.