- Eduardo Holmann crítica el desinterés por el béisbol menor
Francisco Jarquín Soto [email protected]
La academia de béisbol de Rivas fue el esfuerzo idóneo, a lo que un equipo de Primera División debe realizar para descubrir y pulir el talento joven que en un futuro sustituirá a los peloteros de renombre que dominan el máximo nivel de nuestra pelota.
Pero uno de los principales promotores, Eduardo Holmann, afirma que esa iniciativa que duró diez años, organizada en todas las categorías y que dio buenos resultados en Rivas, ahora es un fracaso porque “a nadie le interesa el béisbol menor”.
“Organizamos campeonatos nacionales, fuimos primeros en casi todas sus categorías, se formó gente que llegó a selecciones nacionales y hasta han firmado algunos para las organizaciones de Grandes Ligas, pero como nadie le da importancia a este tipo de organización y no existen fondos, terminan fracasando”, explica Holmann muy apesarado.
Rivas no seguirá con las ligas menores, menos con la primera división porque no hay dinero para un equipo que resulta más caro, sumando incluso todas las categorías.
“El problema es que las empresas no financian estos proyectos, porque sólo patrocinan lo que les da un rédito inmediato. La Feniba tampoco le da ninguna importancia a los jóvenes. Allá al año se acuerdan que hay un campeonato nacional y lo organizan con escasez de dinero mientras para la Selección Nacional Mayor siempre buscan una gran cantidad de plata… Y tomen en cuenta que un campeonato de liga menor requiere mucho menos recursos que los torneos de primera división”, continuó.
Para Holmann, la crónica deportiva también es culpable del desinterés para torneos como el béisbol especial.
“Si el béisbol especial no fuera obligatorio para participar en primera división, los equipos no sólo no entrarían sino que cuando entran no le dan la mínima importancia. Incluso a la crónica deportiva tampoco le interesa, prefieren narrar un juego de Grandes Ligas, que seguir a los jóvenes. Como a los demás no les interesa, a ellos tampoco. Los cronistas también se dedican a acabar esos sacrificios que se hacen, y tampoco le dan la importancia que se merece. Pero creo que sí se puede invertir, si no miren lo que ha hecho Parmalat en el fútbol”, concluyó.
Mauricio Solórzano, directivo del San Fernando, coincide con Holmann en la falta de apoyo que tienen cuando forman los equipos que participan en el béisbol especial.
“Desde hace cinco años, hemos estado desarrollando todas las categorías en conjunto con diferentes ligas de Masaya, ligas independientes y eso nos ha nutrido el equipo de Primera División con gente como Renato Morales, Víctor Rivera, Justo Rivas, Juan Carlos Zúñiga, Jaime Ramírez, Noel Castellón. Me atrevo a decir que la mitad del equipo grande ha salido de este esfuerzo. Pero el dinero que se tiene para eso es mínimo, incluso lo es para el campeonato de Primera”, dice Solórzano.
Pero según Solórzano este campeonato especial ha sido una de las mejores decisiones que se han tomado para encontrar la cantera para el béisbol mayor.
“La situación económica siempre ha sido difícil en estos torneos de béisbol especial, pero se ha demostrado que es necesario participar. Ahora esa situación la entiendo porque los patrocinadores cierran sus filas cuando se acaba la Primera División, porque creen que hay menos figuras, menos espectáculo y atención de su mercado, pero aún con eso los equipos debemos seguir trabajando”, dijo.