- La posesión histórica de algunas propiedades indígenas, está en peligro porque el gobierno amenaza con subastarlas
- Una resolución de la Corte Suprema de Justicia, de 1974, dice que los delitos relacionados con las propiedades comunales no prescriben y éstas tienen como características fundamentales que son inembargables y no son objeto de venta
Alina Lorío L.CORRESPONSAL/ [email protected]
El pueblo indígena de Mozonte, hace 230 años trabajó y se sacrificó hasta con su propia sangre para pagar a la realeza española las tres monedas de oro por cada manzana de tierra, y constituirse en legítimos dueños de más de 23 mil 590 hectáreas que hoy se ubican en la jurisdicción del municipio de Mozonte.
Exactamente, el 26 de junio de 1,773 un grupo de personas concluían 29 años continuos de trabajo duro para adquirir lo que por derecho les pertenecía: sus tierras ancestrales.
“En ese tiempo se tuvo que librar una batalla lenta contra un poderoso imperio, y los indígenas pagaron un alto costo”, recuerda doña Fermina Gómez, alcaldesa de vara, miembro del Consejo de Ancianos del pueblo indígena de Mozonte.
Al conmemorarse 230 años de poseer las 23 mil 590 hectáreas de tierras, que reza el título real inscrito en las oficinas de Registro de la Propiedad en Nueva Segovia, los indígenas de Mozonte se sienten orgullosos de tener este patrimonio y procuran continuar la lucha por la defensa de sus propiedades.
NEGOCIOS ILEGALES
En la actualidad unas cinco propiedades del municipio de Mozonte serán en los próximos días subastadas por el Estado de Nicaragua, después que los bancos recién desaparecidos las hipotecaron a deudores.
Las tierras puestas en garantía por personas que no son indígenas, para lograr préstamos en los bancos, según manifestó doña Consuelo Rivera, presidenta de la Junta Directiva del pueblo indígena de Mozonte.
Una de las propiedades a subastar se localiza entre las comunidades El Cuyal y La Ceiba, donde la directiva indígena decidió otorgarla a la comunidad para un campo de béisbol. Sin embargo, apareció una persona desconocida reclamando los derechos y aduciendo que acordó con la Junta Liquidadora del Interbank recibir 800 córdobas mensuales por cuidar las tierras en subasta.
Otras propiedades están ubicadas en El Zapote y Los Arados, entre ellas una que poseía el señor Daniel Matute, hipotecada por un crédito de más de 200 mil dólares. “Las propiedades aquí en Mozonte no son valederas de esa cantidad de dinero, porque además es prohibida su venta, a no ser que se valoren únicamente las mejoras”, reaccionó la líder indígena.
Recomendó que cualquier compra de tierras en Mozonte debe ser consultada en las oficinas de la Comunidad Indígena para evitar conflictos o litigios que suceden muchas veces por desconocimiento de las leyes que rigen la materia.
MARCO LEGAL LOS PROTEGE
El Estado de Nicaragua reconoce cinco formas de propiedad: comunal, asociativa, privada, cooperativa y pública. La Constitución de la República reconoce la propiedad comunal para las comunidades indígenas como la de Mozonte, quienes poseen su derecho de posesión desde hace 230 años.
“Cualquier título de propiedad que haya sido emitido antes del 26 de junio de 1,773 puede ser reconocido”, recordó Carlos Lenhys, asesor técnico para el fortalecimiento institucional de la Comunidad Indígena de Mozonte.
En el Registro Público de la Propiedad en Nueva Segovia sólo existe un título de propiedad sobre las tierras de Mozonte, el Título Real, inscrito 100 años después de su emisión.
Por lo tanto, dijo Lenhys, no puede haber otros títulos de propiedad sobre el Título Real y, de existir, se estaría cometiendo un delito.
Sin embargo, muchas personas ajenas a la Comunidad Indígena, en su mayoría ocotalanos, compraron en los años 80 y 90 el derecho de posesión de tierras con sus respectivas escrituras públicas, títulos supletorios y hasta cartas de venta.
DEMANDAN LIMPIEZA REGISTRAL
El Consejo de Ancianos de la Comunidad Indígena de Mozonte ordenó recientemente a la presidenta de Junta Directiva, impulsar de inmediato una limpieza registral en base a todos los títulos de propiedad que existen sobre las tierras de Mozonte.
Eso implica, dijo Carlos Lenhys, que la presidenta de la Comunidad Indígena deberá citar y hacer una negociación con todas las personas que tienen un título de propiedad y escrituras públicas o privadas, para ordenar legalmente el asunto de la propiedad en Mozonte.