La sombra del pasado apagó la luz del viejo caudillo

Marcado por la asociación a su persona con la debacle de Argentina y los numerosos escándalos de corrupción, Carlos Menem tuvo que tragarse su orgullo y retirarse de la elección presidencial. Un último acto que, según sus críticos, es en sí un golpe a la institucionalidad democrática Simon GardnerReuters BUENOS AIRES.- El sueño de un […]

  • Marcado por la asociación a su persona con la debacle de Argentina y los numerosos escándalos de corrupción, Carlos Menem tuvo que tragarse su
    orgullo y retirarse de la elección presidencial. Un último acto que, según sus
    críticos, es en sí un golpe a la institucionalidad democrática

Simon GardnerReuters

BUENOS AIRES.- El sueño de un tercer mandato del ex presidente argentino Carlos Menem se convirtió en una pesadilla, luego que su propio legado regresó para doblegarlo.

El carismático político renunció el miércoles a participar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, ante la posibilidad de ser derrotado de manera aplastante por su rival Néstor Kirchner. Menem nunca antes había perdido una elección.

Durante el gobierno del ex mandatario, entre 1989 y 1999, Argentina vivió un fuerte crecimiento económico, pero ahora está pagando el precio por los escándalos de corrupción que marcaron su gestión, y por el excesivo gasto que duplicó la deuda y colocó al país al borde del desastre.

Se trata de una amarga caída para un hombre que solía compararse con Franklin D. Roosevelt y que hizo campaña con el slogan “Sólo Menem puede salvar a Argentina’’ de la peor crisis económica de su historia.

Es también un final muy lejano a los días en que se mostraba como un presidente carismático que llegó a recibir en su residencia a la supermodelo alemana Claudia Schiffer y a los Rolling Stones.

Obligado a aplacar sus pronósticos de triunfo en la primera vuelta, este defensor del libre mercado moderó su retórica y modificó su entorno en busca de los votos que le faltaban.

Pero frente a la abrumadora derrota que anticipaban los sondeos, Menem se retiró con una última frase de su habitual soberbia.

“Gané la primera vuelta y me voy (…) Le diría al señor Kirchner que se quede con el 22 por ciento de los votos (que éste obtuvo en la primera vuelta), yo me quedo con el pueblo’’, dijo tras anunciar su renuncia.

Pero con la segunda vuelta prevista para el 18 de mayo, ya era demasiado poco lo que Menem podía hacer y demasiado tarde para el ex presidente, que durante la década de 1990 fue el mejor alumno del FMI al implementar sus reformas que erradicaron la inflación, atrajeron la inversión extranjera y pusieron a Argentina en el mapa.

Ex gobernador de la desértica provincia de La Rioja, colocó a Argentina en el escenario mundial al haber enviado tropas a los Balcanes y a la Guerra del Golfo en 1991.

LOS ESCÁNDALOS DE CORRUPCIÓN

Pero sus logros se vieron opacados por los numerosos casos de corrupción que golpearon a su gobierno y a su entorno en la década de 1990.

El mismo Menem, de ascendencia siria, pasó cinco meses bajo arresto domiciliario en el 2001 en el marco de una causa por tráfico de armas, aunque luego fue liberado por falta de pruebas.

También fue acusado de haber recibido un soborno de 10 millones de dólares para encubrir un atentado contra una sede de una institución judía en Buenos Aires en 1994, al tiempo que está siendo investigado por la presunta existencia de una millonaria cuenta bancaria en Suiza a su nombre.

Menem niega ambas acusaciones y dice que son parte de una cacería de brujas similar a la ejercida por la última dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983, época durante la cual estuvo detenido.

TORMENTOSA VIDA PERSONAL

Al igual que su carrera política, su vida personal también estuvo marcada por los escándalos.

Menem echó de la residencia presidencial a su ex esposa frente a las cámaras de televisión en 1990. Luego, su mujer lo acusó de haber encubierto la muerte de su hijo, que perdió la vida al caer su helicóptero en 1995.

Y su hija Zulemita, que se convirtió en primera dama tras el divorcio de sus padres, hizo pública su oposición al nuevo matrimonio de Menem con la ex reina de belleza chilena Cecilia Bolocco, de 37 años.

Zulemita incluso le prohibió a la pareja que pasara la noche de bodas en la lujosa mansión familiar en el pueblo natal de Menem en La Rioja.

SEGUIRÁ EN POLÍTICA

Al anunciar su dimisión en un discurso televisado, Menem dijo que no tiene intención de abandonar la política, que “ha sido y es la existencia y la razón de mi vida”, y añadió que el lunes empezará a “trabajar de vuelta”.

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