- En Belén, cientos de agricultores rinden tributo a San Isidro Labrador, una tradición de antaño que renueva las esperanzas de los productores para obtener un mejor rendimiento en su cosecha
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
Hoy, 15 de mayo, cientos de carretas bajan de las comunidades más lejanas de Belén para desfilar hacia la iglesia de ese municipio. Ellos piden la bendición y protección de San Isidro, para obtener excelentes rendimientos productivos.
San Isidro es considerado protector de los agricultores, y esta mañana los granos, los animales, las carretas y los mismos campesinos serán bendecidos por el cura párroco de este municipio, Raúl Hernández.
Según el padre Hernández, esta actividad religiosa forma parte de las tradiciones de los habitantes de esta zona.
El párroco conserva un libro que data de 1951, el cual registra las actividades religiosas que acontecían en este pueblo, ya para esa fecha se escenificaban las festividades de San Isidro.
El padre Hernández destacó que esta tradición se ha arraigado mucho entre los productores, pues éstos tienen la férrea creencia de que el Santo (al que con el tiempo han llamado San Isidro Labrador) les “echa una manito” en el proceso de siembra, y, al final, la bendición se traduce en buenos resultados en la producción.
Durante esta celebración se espera que entre 40 y 80 carretas vengan adornadas muy creativamente, una de ellas trae a la imagen de San Isidro.
Los productores cargan con sus granos y posteriormente se bendicen uno a uno. Una vez colocadas las carretas frente al atrio, inicia la misa campal.
LA IMAGEN
Es interesante observar la imagen de este Santo. Mide alrededor de un metro de alto, tiene un sombrero sobre su cabeza, está vestido con un traje característico de la época en España (según el párroco Raúl Hernández).
Viste una camisa café que casi llega la cintura, tiene algunos estampados que hacen parecer el atuendo muy elegante. Además, lleva un pantalón verde y unas botas café que le llegan a la rodilla. Sobre su hombro cuelga una pequeña bolsa, que es cargada de semillas que caen en las entrañas de la tierra.
En sus manos, San Isidro lleva un instrumento que se utiliza a la hora de la siembra. A su lado derecho, la imagen está acompañada por una pequeña carreta que es halada por dos bueyes, detrás de ellos hay un arado que es el que abre los surcos en la tierra, y detrás de éste hay un ángel que se supone dirige la carreta en la labranza.
El párroco comentó que la imagen de San Isidro fue traída desde España aproximadamente hace 55 años. El padre Adolfo Jorva, párroco de este municipio en ese entonces, fue quien la trajo.
SANTO MILAGROSO
“Cuenta la historia que Isidro era piadoso, varón ecuménico, nunca dejaba su Santa misa. En cierta ocasión fue acusado por unos vecinos ante su patrón, y se le señalaba de abandonar sus labores en el campo para asistir a misa”, comentó el sacerdote.
La historia narra que el patrón de inmediato se presentó al campo de trabajo, y se sorprendió cuando observó que los bueyes andaban solos de un lado a otro, continuando su labor de labrar la tierra.
Lo que más sorprendió al patrón, según refiere la historia, es que alguien le informó que en el campo habían visto que una figura muy parecida a un ángel dirigía a los bueyes, justo cuando San Isidro asistía a la Eucaristía.
Desde entonces se asocia a San Isidro con la labranza de la tierra.
Los bueyes, las carretas y el ángel forman parte de este proceso que fue recreado muy claramente en la imagen que se conserva de este Santo, en la iglesia parroquial de Belén.
El alcalde de Belén, Félix Peña, recuerda cómo se celebraba la fiesta a San Isidro desde que era niño. Dijo admirar la devoción, voluntad, fe y esperanza de los productores que tienen la seguridad de que San Isidro va a ayudar a mejorar sus cosechas.
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