¿Basura al volcán?

Frank Hüeck Aguilar Si bien es cierto Managua es la capital de Nicaragua y por ende de todos los nicaragüenses que como hermanos debemos ayudarnos unos a otros, también lo es que cada municipio es autónomo y debe respetarse esa autonomía; y que cada municipio debe recolectar su basura y no llevársela a su vecino. […]

Frank Hüeck Aguilar

Si bien es cierto Managua es la capital de Nicaragua y por ende de todos los nicaragüenses que como hermanos debemos ayudarnos unos a otros, también lo es que cada municipio es autónomo y debe respetarse esa autonomía; y que cada municipio debe recolectar su basura y no llevársela a su vecino.

¿Se imaginan lo que pasaría si el Área Nacional Turística del Volcán Masaya fuese un basurero? Estoy mirando cientos de personas, haciendo a un lado a los turistas, recogiendo basura como en La Chureca; la entrada del Volcán hasta el propio botadero “floreado” de basura de toda clase; el ecosistema del área del volcán, que tanto le ha costado a nuestro país, destruido completamente; miles de zopilotes y de moscas rondando a los turistas y éstos sintiendo el insoportable hedor que despiden los desperdicios; y por si fuera poco, nos enviarían todos los microbios que producen estas actividades, sumados a los nuestros, lo que haría de Masaya una ciudad letal-biológica, que con los gases que exhala el volcán nos cubriría con otros elementos nocivos. No es necesario ser un sabio par saber que esto pasaría en poco tiempo y que la salud de los masayas (léase Departamento) sería irremediable y lamentablemente como la de las pobres víctimas del Nemagón.

Todos los nicaragüenses somos hermanos, un hermano quiere a otro y no le desea lo peor. Si Lewites quiere, puede llevarse el volcán a Managua, pero que no nos traiga la basura.

Masaya, Nicaragua.  

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