- Avance de Acuerdos de Paz no es el deseado, pero donantes prometen mantener ayuda económica
AP, ACAN-EFE
GUATEMALA.- El presidente Alfonso Portillo defendió los logros alcanzados en el proceso de paz, pero reconoció que aún falta mucho camino por recorrer para cumplir con los objetivos del acuerdo suscrito en 1996 para poner fin a un conflicto armado interno de 36 años.
Portillo aseguró que confía en recuperar el espíritu de los acuerdos de paz de 1996, que, a su juicio, “están avanzando pero todavía son una utopía”.
La comunidad internacional criticó el lento avance, pero ofreció continuar su respaldo a los programas de paz durante una reunión de evaluación del proceso entre el gobierno y el Grupo Consultivo integrado por países y organismos financieros donantes.
“Ésta deberá ser una evaluación franca, objetiva y constructiva del camino recorrido desde Washington en febrero de 2002, donde los compromisos quedaron resumidos en nueve puntos’’, dijo el martes Portillo, en el discurso de apertura de la reunión.
“La buena noticia es que estamos caminando… la mala noticia es que aún falta mucho por hacer. Hay rezagos e incumplimientos, quién lo duda’’, señaló.
Tanto la sociedad civil guatemalteca como la comunidad internacional han criticado el incumplimiento de los puntos acordados en la reunión anterior del Grupo Consultivo.
“Si se hubiera dado la aceleración del proceso de paz que hemos visto en las últimas tres semanas durante todo el año pasado, sería posible hablar de un balance positivo”, declaró a la prensa después de escuchar el discurso del jefe de la misión de Naciones Unidas para la verificación del proceso de paz en Guatemala, Tom Koenigs.
El encargado de negocios de la Comisión Europea en Guatemala, Philippe Combescot, anunció que no planean retirar la ayuda económica al país. Asimismo, Adolfo Franco, representante de la estadounidense Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) prefirió no hablar de sanciones para Guatemala.
El mandatario pidió ecuanimidad a los presentes en al menos dos ocasiones. “Quizá queramos justificarnos o rehuir responsabilidades, pero eso no nos serviría en nada, digo, si pensamos como país. Tampoco se trata de regatear méritos o descalificar, porque esos deportes son fáciles y nos distinguimos en su ejercicio’’, agregó.
Portillo reconoció que aún falta por hacer reformas en los regímenes agrario y laboral. También admitió que los programas de desarrollo rural, los derechos de los pueblos indígenas y las reformas al sistema de justicia y la seguridad pública, todavía están en sus “primeros hervores’’.
Pero pidió, “aprendamos a reconocer nuestros logros por pequeños que sean’’.
Entre esos logros, Portillo destacó que “no somos el mismo país (que durante los años del conflicto armado interno), ni volveremos a serlo”.
“Hoy gozamos de una de las legislaciones financieras más modernas de América Latina, hicimos una reforma laboral y al sistema educativo… encontramos un gran déficit fiscal y hoy tenemos el equilibrio… encontramos una economía cerrada y hoy tenemos una de las economías más abiertas de Centroamérica”, agregó.
El gobierno de Portillo enfrenta críticas de la sociedad civil y la comunidad internacional, por lo que se percibe como una falta de voluntad política para combatir la corrupción y dar un impulso decidido al cumplimiento del proceso de paz.
Los acuerdos de paz, firmados en 1996 entre el Estado y la guerrilla izquierdista, pusieron fin a 36 años de guerra interna y buscan la erradicación de las causas mismas del conflicto social en el país.
Unos 60 sindicalistas de Centroamérica y México ocuparon ayer pacíficamente la sede del Parlamento Centroamericano (Parlacen), en el sureste de la capital, para protestar por la negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica y EE.UU.