- Representante legal de la empresa Agroforestal Makantaka, estima que en esa zona se han cortado ilegalmente unos cinco mil árboles, a partir del 2000, por lo que las autoridades municipales exhortan al Marena e Inafor para que frenen la destrucción de bosques en el Caribe nicaragüense
Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]
Unos cinco mil árboles de caoba han sido cortados ilegalmente, desde el año 2000, en un área privada ubicada en el municipio de Prinzapolka, Región Autónoma Atlántico Norte. El representante legal de la empresa Agroforestal Makantaka, Manuel Salvador Rodríguez Rueda, denunció a los saqueadores de madera en la zona de Salto Verde, ubicada a unos 20 kilómetros al suroeste de Alamikamba, cabecera municipal de Prinzapolka.
Rodríguez afirmó que madereros en complicidad con el síndico, se han llevado unos tres millones 750 mil pies tablares de caoba, causando graves daños al ecosistema en la cuenca del río Prinzapolka, donde han introducido tractores, sin medir el impacto ambiental”.
IN FRAGANTI
La semana pasada, una patrulla del Ejército descubrió un lote de 110 trozas de caoba flotando en el río Prinzapolka, a unos cinco kilómetros al suroeste de Alamikamba.
El segundo jefe militar del Triángulo Minero, mayor Bayardo Sánchez, dijo a LA PRENSA que esta madera era trasladada ilegalmente por el señor Vidal Rosales, quien es señalado por el representante de “Agroforestal Makantaka”, Manuel Rodríguez, como uno de los principales traficantes de caoba en esta zona del país.
Mientras que el delegado del Instituto Nacional Forestal (Inafor) de la subregión minera, Dianer Sánchez, informó que las 110 trozas de caoba transportadas ilegalmente por Rosales en Prinzapolka, serían decomisadas.
En relación al maderero Francisco Jarquín Castellón, el delegado de Inafor señaló que tiene un plan mínimo de aprovechamiento forestal en la zona de Palmeras (Prinzapolka), pero desconocía si ha extraído caoba de Salto Verde.
SUBASTA FAVORECE A TRAFICANTES
Por su parte, Vidal Rosales se presentó en la oficina de Inafor ubicada en Rosita, para concertar su participación en la subasta de la madera que le sería decomisada en Prinzapolka.
“Los traficantes ilegales no se preocupan cuando trasladan madera ilegalmente porque aún pagando multas y comprando en subastas el producto decomisado, ellos obtienen utilidades”, comentó Pedro Rocha, asesor forestal de la alcaldía de Prinzapolka.
El director de operaciones de Inafor, Sergio Sánchez, explicó que para disuadir a los madereros ilegales, se establecen precios altos en las subastas de la madera decomisada.
PRAC ESTÁ DEROGADO
Sergio Sánchez dijo a LA PRENSA que el cuestionado PRAC 2000, que permitía trasladar caoba y cedro real, supuestamente cortado antes del año 2000, ya fue derogado desde diciembre de ese año.
“Se emitió una resolución ministerial ampliando el plazo para transportar la madera que no había sido extraída por la inestabilidad del verano; solamente José Inés Soza y Vicente Blandón de Siuna, tienen pendiente trasladar madera amparada por el PRAC”, indicó Sánchez.
Los vicealcaldes de Siuna y Bonanza, Carlos Gómez y Alfredo Moreno, respectivamente, se pronunciaron en contra del PRAC 2000, aduciendo que sirve para promover el corte y trasiego ilegal de caoba y cedro real, especies consideradas en peligro de extinción.
ACABAR CON EL ABUSO
“La indolencia del Marena y el Inafor alienta a los traficantes ilegales de madera a persistir en su actividad ilícita. Ya es tiempo de que estas instituciones asuman una actitud seria para acabar con el abuso de los madereros que destruyen el medio ambiente y perjudican las propiedades privadas, estatales y comunitarias”, comentó Manuel Rodríguez, representante de Agroforestal Makantaka.