- Salón de la Fama debe mejorarse
Francisco Jarquín [email protected]
Desde que nació el Salón de la Fama lo hizo ante un vestigio de duda, luego que más de 40 personajes del deporte nacional ingresaron de una vez.
Y no es que algunas de esas personalidades no merecieran semejante distinción, pero sí, no eran todos los que estaban y no estaban todos los que eran.
Conforme ha pasado el tiempo, esa tónica de muchos nuevos miembros en cada elección y con elementos de juicio poco exigentes, sigue despertando mucho más inconformidad.
Un conocedor de nuestro deporte, como Bayardo Cuadra, cronista deportivo e historiador, interpreta esos factores como la principal debilidad del Salón de la Fama.
“En el grupo que entró ahora, muchos tienen el mérito. Pero hay otros que sólo en su deporte los conocen, no llegaron a trascender. Y es uno de los principales problemas que sigue repitiéndose en las elecciones para el Salón de la Fama”, explica Cuadra.
“Hay otros personajes que tienen el mérito suficiente y no están, porque las federaciones no son conocedoras de su mismo historial. Por eso debe reestructurarse el Comité Elector, y establecer una reglamentación a nivel de federaciones para que no suceda lo que en ocasiones, que se le da gusto a una federación incorporando a alguien sin mucho prestigio”, continuó.
Según Cuadra, en ocasiones las escogencias se hacen sin más criterio que el que lo está postulando. Y para colmo el Comité Elector generalmente tiene una idea vaga de quién es.
Edgard “Koriko” Castillo, cronista deportivo, coincide en mucho con su colega Bayardo Cuadra, pero agrega otro elemento a la escogencia para el Salón de la Fama.
“Otro asunto que a mi parecer debe tomarse en cuenta a la hora de elegir a un atleta o dirigente, para el Salón de la Fama, es la disciplina. Un atleta no sólo debe ser un ejemplo en el terreno, también fuera del mismo y así lo dice el reglamento del Comité de Elección. Y por eso era que antes no se había elegido a Julio Moya”, explicó Castillo.
El Salón de la Fama es el lugar donde deben brillar todas nuestras estrellas del deporte, sin embargo, algunos por su escogencia y la forma de elegir, hacen que se pierda la distinción de pertenecer a un verdadero Salón.