Hollman Cerros se encuentra recluido en una galería de la Cárcel Modelo, en Tipitapa. (LA PRENSA/ M. Lorío)

Asesino peligroso regresa a la Cárcel Modelo

Elízabeth Romero [email protected] Entre más de 50 reos considerados de alta peligrosidad, fue recluido Hollman Cerros, recapturado recientemente por la Policía hondureña y repatriado al país a través de la Policía Nacional. El Jefe del Sistema Penitenciario Nacional, comandante Carlos Sobalvarro, recordó que Cerros huyó en 1997, cuando se encontraba internado en el Hospital Siquiátrico, […]

Elízabeth Romero [email protected]

Entre más de 50 reos considerados de alta peligrosidad, fue recluido Hollman Cerros, recapturado recientemente por la Policía hondureña y repatriado al país a través de la Policía Nacional.

El Jefe del Sistema Penitenciario Nacional, comandante Carlos Sobalvarro, recordó que Cerros huyó en 1997, cuando se encontraba internado en el Hospital Siquiátrico, en Managua, por lo que ahora permanecerá en una galera de mayor seguridad. Aunque cuenta con las condiciones de otros privados de libertad, están restringidos sus movimientos y visitas.

Cerros es señalado de haber asesinado atrozmente a Lenín Herrera, hecho ocurrido en la ciudad de Ocotal. “Hicieron como un rito, después quemaron en un barril sus partes y muchas cosas más, y lo tiraron en una letrina”, dijo el jefe de las penitenciarías del país. Después de cinco años de estar prófugo en territorio hondureño, Cerros fue capturado el pasado domingo y ese mismo día fue enviado a Estelí y el lunes fue remitido al penal La Modelo, de Tipitapa.

Al conversar con los medios de comunicación, Cerros dijo no recordar lo que había sucedido ese fatídico día que asesinó a su ex trabajador, junto a otro empleado suyo identificado como Jorge Alemán, quien guarda prisión.

“La verdad es que no me acuerdo para nada”, dijo en un inicio Cerros, pero posteriormente señaló que asesinó a Lenín Herrera, porque éste “me hostigaba mucho”.

Cerros manifestó estar arrepentido del crimen cometido. “Mi vida ha sido trabajar, todo mundo me conoce en Ocotal que he sido un hombre de bien”, refirió tras señalar que no es cierto que sea una persona peligrosa. “Nunca le he hecho un mal a nadie, esa vez fue un error, no sé cómo vino ese error tan grande”.

En ese tiempo Cerros era propietario de una disco, la víctima era su empleado y según el detenido, al despedirlo “me ofendía en la calle”. Incluso aseguró que en una ocasión le puso una pistola en la frente. “Mucho me ultrajaba; tenía varios carros y me les ponchaba las llantas, me los rayaba”, comentó el recluso.

En Honduras se dedicaba a la venta de ropa y pudo evadir a las autoridades después de cambiarse de identidad.  

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