Edwin Gines Arrunátegui
Desde que llegué a Managua me di cuenta que no existe la cantidad adecuada de policías en las calles. No sólo para resguardar la seguridad sino más bien para poner en orden el tránsito. No es sólo aplicar la ley del cinturón de seguridad para decir que se está avanzando.
Cada vez que paso, como a las 6:45 a.m. por la rotonda Jean Paul Genie, hay tres policías parando a camiones y motociclistas pero no se percatan si los autos realizan bien la maniobra, tanto para entrar como para salir de una rotonda. No observan cómo se cuadran los autos, cómo se paran los buses.
Me parece una falta de respeto que los policías no se expresen bien cuando alguien les pregunta algo con educación. En otros países el policía tiene que hacerse respetar, no por su cara seria o de mal humor sino por su educación. Ojalá esta carta sea leída por el director de la Policía de Tránsito, el cual debe capacitar a su personal.
He visto también que muchos policías cometen imprudencias al conducir un vehículo. Esto no debe ocurrir. Si el señor director no sabe ubicar a su gente yo le sugeriría:
1. Poner dos o tres agentes de tránsito en la parada de entrada a la UNAN. Allí los “microbuseros” no respetan ni a los diplomáticos. 2. En la rotonda de la Centroamérica se cometen muchas faltas de tránsito. 3. Lo mismo ocurre en la rotonda de Plaza España.