Elvis Omar Armengol
Son muchas las personas que dicen tener buen corazón pero muy pocas las que ayudan a su prójimo.
Por ello contacto a LA PRENSA con el objetivo de ayudar a los discapacitados-enfermos que trabajan en los diferentes semáforos de la capital, en particular al joven Gorr Oneil.
Gorr trabaja a diario generalmente en los semáforos de Clínica “Las Palmas”, en Managua. El muchacho, a diferencia de otros, no limpia vidrios ni coraza a los vehículos, tan sólo extiende su brazo y pide ayuda para poder sobrevivir, pues asegura no tener familia.
Basta transitar por dicho semáforo para presenciar la odisea de Gorr para poder dar un paso, dado que no controla los movimientos de su cuerpo, siendo esto un peligro pues corre mayor riesgo de ser atropellado por un vehículo.
La triste realidad es que al igual que Gorr Oneil existen muchos discapacitados-enfermos trabajando (pidiendo ayuda) en los semáforos, quienes no deberían estar allí. Por medio de LA PRENSA llamo al Gobierno y otras instituciones para que ayuden a estas personas a recibir la atención adecuada para estos casos.
Quizás LA PRENSA pueda realiza una cobertura sobre este problema (discapacitados-enfermos que trabajan en los semáforos) para sensibilizar al Gobierno y ayudar a estas personas.