- Indígenas sumus reclaman derechos sobre terreno donde está ubicado el aeródromo, que también se lo adjudica una familia de la zona. Pese al conflicto y al mal estado de la “pista”, los vuelos no se detienen
Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]
El conflicto por la posesión de la pista aérea del municipio de Rosita, Región Autónoma del Atlántico Norte, se complicó luego que representantes de la comunidad indígena de Fenicia, ubicada en la periferia sur de esta cabecera municipal, introdujeran en el Juzgado de Distrito de Las Minas un recurso de nulidad en contra de una demanda por derecho de propiedad, interpuesta por la familia Urbina Martínez, quienes piden una indemnización por parte del Estado nicaragüense por el uso del aeródromo.
EN TIERRAS COMUNALES
Anastasio Tomphson Simons Juwith, síndico de la comunidad de Fenicia, asegura que “los 2.5 kilómetros de la pista aérea de Rosita están ubicados dentro de las 2 mil 350 manzanas de tierras comunales que nos pertenecen por herencia de nuestros ancestros”.
Simons Juwith señaló que la Sra. Serva Martínez, viuda del Sr. Hedral Urbina Gabelo, quiere apoderarse de 500 manzanas de tierras comunales de Fenicia, incluyendo la pista aérea.
Por su parte, la Sra. Serva Martínez presenta un documento extendido por el antiguo juez de Rosita, Rigoberto Salas Bermúdez, donde hace constar que el primero de marzo de 1984 la Sra. Albertina Casco Canales le vende 150 hectáreas de tierra al Sr. Hedral Urbina Gabelo (q.e.p.d.), marido de Serva Urbina. El documento no tiene la firma de Albertina Casco.
La Sra. Serva Martínez, tiene otro documento donde se certifica que el ex síndico de Fenicia, Pablo Alfaro Bendlys, le cede 63 manzanas de tierra de esa comunidad a la familia Urbina Martínez.
TIERRAS COMUNALES SON INEMBRAGABLES
El actual síndico de Fenicia, Anastasio Tomphson Simons Juwith, afirma que ese documento no tiene validez porque las tierras comunales son inembargables y no se pueden vender ni ceder a personas particulares. “Así lo establece la Ley No. 28 o Estatuto de Autonomía de la Costa Atlántica”, indicó Simons Juwith.
POR AIRE, LA ÚNICA VÍA
“Durante el invierno, las carreteras colapsan y Rosita queda incomunicada por la vía terrestre. La única manera de mantener contacto directo con el resto de la región y el país es por la vía aérea”, señaló el comerciante Silvio Valdivia Blandón.
Valdivia sugiere que el Concejo, el Gobierno Regional de la RAAN y la Dirección de Aeronáutica Civil, adscrita al Ministerio de Transporte e Infraestructura, agilicen los trámites de mediación para acabar con el litigio que pone en peligro el uso de la pista aérea de Rosita.
El síndico de la comunidad indígena de Fenicia, Anastasio Tomphson Juwith, acusó a la familia Urbina Martínez de introducir reses premeditadamente en esta pista aérea, poniendo en peligro las aeronaves, tripulación y pasajeros, para obligar al Gobierno a que los indemnice.
“El 11 de diciembre del año pasado, una avioneta chocó con una vaca y los cuatro ocupantes se salvaron de milagro. Las autoridades deben impedir que esto vuelva a ocurrir”, señaló el síndico Simons Juwith.
Por su parte, Luis Urbina Martínez, hijo de la señora Serva Martínez, dijo que su familia no tiene la culpa de que utilicen como aeropuerto la finca de su propiedad, donde tienen su ganado.