- INE podría anunciar esta semana, áreas recomendadas para exploración petrolera
María Antonia López M. [email protected]
En esta semana se podrían conocer en detalle las áreas recomendadas por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), a las empresas norteamericanas que darían inicio a los trabajos de exploración petrolera en el Atlántico y Pacífico del país.
Las empresas seleccionadas para iniciar esa primera etapa son MKJ Exploraciones, Infinity, Oklanicsa y Hellen Greathouse, mismas que participaron durante la apertura de ofertas que se conociera públicamente en febrero de este año.
En estos días, aunque todavía no ha sido totalmente confirmado, el INE podría mostrar el mapa de las áreas recomendadas para la exploración y explotación de hidrocarburos, señalando específicamente los datos de la extensión donde se les permitirá realizar los estudios a las empresas citadas.
Según la información no oficial, la empresa MKJ probablemente realice operaciones de exploración en dos áreas del Caribe de Nicaragua, por 3,996 kilómetros cuadrados cada una.
Caso similar es el permiso que recibiría Infinity, con dos posibles concesiones, con igual tamaño a las de la empresa antes citada, también ubicadas en el Atlántico.
Mientras Oklanicsa, única que realizará sus obras en tierra firme, en el Pacífico de Nicaragua, tendrá una asignación por la misma extensión que la empresa Hellen Greathouse, que se ubicaría también a este lado del país, pero usando la plataforma marítima. Estas últimas también tendrían un área de 3,996 kilómetros cada una.
CONCESIÓN SERÁ POR SEIS AÑOS
En total, en esta primera licitación el país estaría entregando por seis años los permisos de exploración petrolera en un área de 23 mil 976 kilómetros cuadrados, de un poco más de 111 mil 188 previstas en concesión para el Atlántico y arriba de los 37 mil 297 kilómetros en el Pacífico.
Mauricio Darce Rivera, director de Desarrollo Petrolero, de INE, reiteró que los estudios previos a la licitación, así como las coordinaciones con las comunidades del Atlántico y las implicaciones a la actividad pesquera, a fin de no afectar a las comunidades ni a los que se dedican a la actividad productiva.
De igual manera, el área prevista para concesión en el Atlántico fue limitada hasta el paralelo 81 aproximadamente, para evitar, por un lado, ingresar a las áreas de conflicto con Colombia por la demanda de las Islas San Andrés, Roncador y Quitasueño, y por otro, procuraron seleccionar un área donde los trabajos de exploración sean más accesibles, ya que entre mayor profundidad se detecte, la inversión es superior.
Roberto Pérez Vega, quien también labora para el departamento de Desarrollo Petrolero de INE, indicó que estas empresas una vez firmado el contrato de concesión de exploración deberán realizar las perforaciones sísmicas (una especie de terremotos internos de menor magnitud) para tener los análisis de suelos, que pueden durar hasta un mes, para lo cual habrá que coordinar con posibles embarcaciones pesqueras que estén dentro del área concesionada y permitir que se realice el trabajo mutuo.
Ambos funcionarios indicaron que esta modalidad ha sido empleada en muchos países, sin que esto implique trastornos de mayor impacto al medio ambiente. No obstante, para que puedan iniciar un proceso de perforación previo a la explotación, deberán firmar un nuevo contrato siempre y cuando cumplan con los requisitos de ley.
MONTOS
Perez Vega dijo que si bien no se pueden dar cifras exactas de la inversión, una empresa puede hacer inyecciones de capital superiores a los 15 millones de dólares para la exploración, aunque eso dependerá estrictamente de la profundidad del área concedida.
En tanto, Nicaragua, deberá percibir el equivalente de 0.15 dólares por hectárea durante seis años de concesión de exploración. No obstante, este precio podría ser modificado en contratos futuros, ya que el país estará ofertando con seguridad la existencia de petróleo en el país, aseguró Mauricio Darce.
INGRESOS AL PAÍS
1 millón 678 mil dólares podría percibir el Estado de Nicaragua por las áreas en concesión de exploración.
60 mil dólares anualmente estarían entregando aproximadamente las empresas por cada concesión.