- Arzobispo salvadoreño ruega que lo hagan por los enfermos
ACAN-EFE
San Salvador.-El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, pidió al Gobierno y al gremio médico buscar soluciones a la huelga que se mantiene desde hace siete meses en el sector de la salud “pensando en los enfermos”.
Sáenz Lacalle dijo, en una rueda de prensa celebrada tras la misa en la Catedral Metropolitana, que hasta ahora “nunca hubo verdadera negociación ni diálogo” entre las partes en conflicto, ya que han mantenido “posturas muy rígidas”.
“Mi llamamiento es a que se piense en los enfermos y no se les manipule con la buena intención que sea. Hay que darles atención y que se busquen las soluciones más rápidas para este tremendo y penoso conflicto”, expresó el prelado.
Médicos y trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), cuya cifra no ha sido precisada oficialmente, mantienen una huelga desde el 18 de septiembre de 2002 en contra de la privatización de la salud, apoyados por el Colegio Médico, colegas de hospitales públicos y organizaciones sociales.
VETO PRESIDENCIAL
El presidente salvadoreño, Francisco Flores, vetó el viernes un decreto que fue aprobado el 11 de abril pasado por la Asamblea Legislativa que permitiría al personal del ISSS en huelga regresar a sus puestos con garantías laborales y con el pago de los salarios del tiempo holgado.
El gobernante dijo que el veto (al decreto legislativo) se debió por considerar que es inconstitucional y porque viola las facultades de los órganos legislativo y judicial al pretender imponer la contratación de personal que ha sido destituido de una institución por la declaración de ilegalidad de la huelga por parte de un juzgado.
Agregó que 350 médicos quedaron separados del ISSS por la resolución emitida el 8 de octubre de 2002 por el Juzgado Primero de lo Laboral de San Salvador y “en este momento 436 médicos han salido fuera de la institución”.
El presidente del Colegio Médico, Guillermo Mata, declaró a ACAN-EFE que “no hay médicos destituidos” porque el Código de Trabajo establece que cada una de las personas afectadas debe recibir una notificación individual de despido, lo cual nunca se hizo y “la actuación del Juzgado y sus efectos son nulos”.
SE OPONEN A PRIVATIZACIÓN
Mata dijo que Flores insiste en sus intentos por privatizar el ISSS y los servicios de salud en otros hospitales públicos y pidió a los diputados que aprobaron el decreto que fue vetado por Flores, que lo ratifiquen.
La Constitución establece que la Asamblea Legislativa puede superar un veto presidencial con la ratificación de un decreto por mayoría calificada de 56 votos de los 84 diputados.
Flores anunció que si el Parlamento supera el veto acudir a la Corte Suprema de Justicia para interponer un recurso de inconstitucionalidad del decreto.
El arzobispo consideró que todos esos mecanismos pueden llevarse a cabo porque “estamos en una democracia” y afirmó que “debemos alegrarnos porque la democracia funcione y que entonces, con toda seguridad tengamos la ley más provechosa para el país”.
Al ser consultado si el veto presidencial agravará el conflicto en el sector de la salud, ya que los médicos han anunciado nuevas acciones de protesta, Sáenz Lacalle manifestó que “no soy profeta para saber qué va a pasar”.
Señaló que la Iglesia siempre está dispuesta para prestar sus buenos oficios para el diálogo entre las partes, siempre y cuando lo hagan “con toda sinceridad, porque nunca hubo verdadera negociación ni diálogo”.
Sáenz Lacalle y otros dos obispos participaron en varias reuniones, en calidad de testigos, entre representantes del Gobierno y el gremio médico para buscar solución a la huelga, las cuales comenzaron a finales de noviembre de 2002 y se suspendieron en la primera semana de enero pasado.