- El sábado en Primera Feria Centroamericana del Caballo
Elízabeth [email protected]
Un pequeño tornado la noche del sábado, afectó la Primera Feria Centroamericana del Caballo y las Raíces Folclóricas, que se celebraba en residencial Milenium, al sur de Managua.
Sin embargo, Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios territoriales (Ineter) en el Aeropuerto Internacional, no reportó ningún caso similar en otra parte del país.
Según los testigos el fenómeno inició con una brisa, seguida de fuertes vientos que no sólo levantaron los toldos sino que provocaron la caída de sillas y mesas donde se exhibían algunos artículos en los módulos.
Uno de los vigilantes de la feria, Mario Trinidad Siero Pérez, recordó que faltaban unos 10 minutos para las 11:00 p.m., cuando el cielo se tornó de un color rojizo, y varios minutos después le siguió un viento fuerte. “Hubo como remolino tipo “s”, comenzando por la parte este y saliendo por la norte”, explicó Siero, quien agregó que la lluvia no fue fuerte sino como brisa con gotas gruesas.
CALLARON A LOS PANCHOS
Los toldos salían en el aire, se volteaban, y el viento los tiró hasta 15 metros más allá. El trío Los Panchos no había comenzado a cantar. Los toldos de la tarima se derrumbaron. La reacción de los músicos fue salir desesperados sin un lugar fijo, relató el vigilante.
“En ese momento estaban seis módulos. Los dueños se encontraban allí. El resto estaba limpio. Gracias a Dios no había niños ni más personas. Si hubiera estado más gente hubiera sido un desastre porque los toldos salían por el aire y se cruzaban por otro lado”, explicó Siero.
Los testigos consideran que en total había en el sitio casi cien personas, además de los 24 vigilantes, quienes resguardaban la feria.
Al menos dos personas, no identificadas, sufrieron heridas, a una de ellas según los testigos, un tubo le cayó en la cabeza y el carro placas 199-711 resultó con el vidrio delantero dañado.
COMIDA SIN ENTREGAR
“Había poca gente… hubiera habido una tragedia más grande que lamentar”, comentó Jorge Luis Pérez, un trabajador de un comedor, quien lamentó que debieron suspender las labores cuando contaban con el compromiso de entregar 400 servicios de comida. Para ello ya estaban preparadas 50 libras de carne para cocinar un baho.
Los responsables de la feria pidieron a los dueños de módulos que no tocaran nada hasta que les visitaran los representantes de la aseguradora.
Una funcionaria de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), en el Aeropuerto Internacional Managua, dijo desconocer el hecho, debido a que no cuentan con una estación en ese sector de Managua.
Sin embargo, se mostró extrañada de que haya ocurrido un fenómeno como el descrito por los testigos, debido a que según dijo, el viento ha estado débil y no hay nubes de desarrollo vertical.