Comerciantes que aducen no contar con un lugar indicado para la comercialización de mariscos, venden el producto de manera ambulante. LA PRENSA/F. LARIOS

Venden los mariscos en condiciones antihigiénicas

En las esquinas ofrecen el producto atentando contra la salud de los costeños Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected] Pescados, cangrejos, ostiones, chacalines y camarones, son comercializados en diferentes puntos de algunos barrios de la ciudad de Bluefields, ante la vista de las autoridades de la Alcaldía y del Ministerio de Salud. En la esquina del […]

  • En las esquinas ofrecen el producto atentando contra la salud de los costeños

Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]

Pescados, cangrejos, ostiones, chacalines y camarones, son comercializados en diferentes puntos de algunos barrios de la ciudad de Bluefields, ante la vista de las autoridades de la Alcaldía y del Ministerio de Salud.

En la esquina del mercado local, ubicada en el Barrio Central, los mariscos, crustáceos, ostiones y cangrejos, son vendidos sin las más mínimas condiciones de higiene, sin embargo, una de las vendedoras al ser consultada por LA PRENSA opinó que tienen hijos a quienes darles de comer: “Nosotras somos de aquí. Tenemos derecho al trabajo, no molestamos a nadie y nuestros productos no están podridos”, apuntó.

Sanelia Ramos, de 32 años y madre de cinco hijos, expresó que desde octubre del año pasado trabaja en la venta de mariscos, pescados y ostiones.

“Yo invierto 520 córdobas diario en la compra de 40 libras de camarones, y vendo la libra a 18 córdobas. De cada libra obtengo una ganancia aproximada a los cinco córdobas”, aseguró la comerciante.

“NOS SACRIFICAMOS”

Por su parte, Ángela Ortega Calero, de 40 años, y con siete hijos que mantener, manifestó que es vendedora de ostiones: “Yo vendo 25 bolsas de ostiones diario. Mis hijos y yo nos sacrificamos en los bancos de ostiones para sacarlos, y vendo cada bolsa a tres córdobas”, manifestó.

Añadió que con todo su esfuerzo y en la venta diaria gana aproximadamente 60 ó 70 córdobas que los ocupa en la manutención familiar y para que sus hijos puedan estudiar.

En tanto, Leyla Méndez, comerciante y propietaria del negocio ‘Mi Tienda’, se quejó porque los vendedores ambulantes de mariscos utilizan la parte frontal del negocio para la venta de los productos marisqueros.

“La semana pasada hablé con la Alcaldía y no me han resuelto nada. Ellos no poseen ni las mínimas condiciones de trabajo. Los mediodía no soportamos las moscas y los malos olores”, señaló.

Indicó que un total de cuatro negocios son los afectados directamente por estos comerciantes ambulantes. “No estamos en contra de que trabajen, lo que le pedimos a las autoridades es que los ubiquen en lugares aptos para que puedan vender”, dijo la propietaria de la tienda.

BUSCAN UBICACIÓN

Por su lado, el alcalde del municipio de Bluefields, licenciado Moisés Arana Cantero, dijo que: “No puedo quitarlos ahorita, me dolería sacarlos de ahí y matarlos de hambre sin darles una alternativa de sobrevivencia”, apuntó el edil costeño.

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