Joel Sherman
New York.- El mejor abridor y el bateador más poderoso importado desde Japón estuvo presente en el Yankee Stadium.
Pero su nombre no era Ichiro Suzuki, mucho menos Hideki Matsui. Todo lo contrario, la mejor importación de Japón se llama Alfonso Soriano.
Ichiro y Matsui fueron presentados para actuar en su primer encuentro. Las dos fuerzas más dominantes de Japón, uno contra el otro en el Yankee Stadium, pero Soriano, quien proviene de la escuela de Hiroshima Toyo Carp, ha bateado y corrido más que Suzuki y exhibido un poder más depurado que Matsui.
Abril ha sido el gran mes de Soriano, quien lidera la Americana en las tres categorías que representan la Triple Corona.
Caminos diferentes
El arribo del intermedista a las Grandes Ligas fue muy diferente a Suzuki y Matsui, quienes aterrizaron como floridos agentes libres con todas las cámaras televisivas a sus espaldas.
Mientras, que el dominicano transitó un camino más tortuoso, pasando por una transformación que va desde el campocorto a la antesala, luego al bosque izquierdo hasta desembocar en la intermedia.
“No me fue fácil llegar hasta aquí”, explicó Soriano, un mozalbete que a los 16 años pasó desapercibido por los escuchas dominicanos que trabajan para las organizaciones de Estados Unidos, y en su lugar uno de Japón fue quien confió y se percató de su talento.
El dominicano se mantuvo un tiempo en la Academia de Hiroshima Toyo Carp, bajo la supervisión del ex centrocampista César Gerónimo, quien dirige el complejo, ubicado en las afueras de San Pedro de Macorís, la tierra natal de Soriano.
Se enfermó
Desde 1995 hasta el 97, permaneció entre la Academia de béisbol y jugando en Japón, donde actuó en nueve partidos. El intermedista no recibió el mejor de los tratos, incluso hasta se enfermó.
Soriano quería provocar grandes emociones en Japón. Una de sus primeras medidas fue buscar un agente, y lo consiguió en Don Nomura, quien tenía como asistente a Jean Afterman, quien ahora trabaja para los Yankees. Las reglas del béisbol de Japón le permitían a Soriano asistir al arbitraje salarial y si perdía el caso optaría por un retiro voluntario.
La temporada comenzó con Soriano jugando en una liga en el Sur de California y su caso se mantuvo pendiente, empero en junio de 1998 la Oficina del Comisionado lo declaró agente libre y un tiempo más tarde fue firmado por los Yankees por un monto de 2.4 millones por las próximas cuatro campañas.
En estos días es seguro el mejor jugador comprado desde Japón y justamente tiene la posibilidad de ser el mejor jugador de las Mayores, quizás sólo tiene dos cosas que mejorar: su defensa y un poco de disciplina.