- Hoy presenta Memoria en La Haya en el diferendo con Colombia
- Generalmente, cuando se habla del diferendo entre Nicaragua y Colombia, algunos sectores lo circunscriben a los derechos de posesión y soberanía sobre las islas de San Andrés y Providencia. Pero el verdadero escenario de la disputa no son tanto esas islas, sino los derechos nicaragüenses sobre un extenso territorio en el Mar Caribe, lo que los expertos definen como el verdadero redimensionamiento del diferendo con Colombia.
Juan José Lacayo [email protected]
La Memoria constituye un amplio compendio de los argumentos históricos que ha esgrimido Nicaragua desde el siglo pasado, preparada minuciosamente por un equipo de calificados juristas nacionales e internacionales, escritores, historiadores, investigadores y ex cancilleres nicaragüenses, quienes han recopilado una vasta documentación jurídica, en algunos casos inédita, y en otros dispersa en diversas fuentes de información, entre ellas, los periódicos de la época.
El canciller nicaragüense Norman Caldera señala que en la Memoria, Nicaragua esgrime argumentos ante una Corte de La Haya moderna, y tomando en consideración los antecedentes históricos del diferendo.
Caldera explica que el juicio promovido a Colombia en La Haya, “es una solicitud de delimitaciones de los espacios marítimos, porque ésta no es una demanda por acusaciones”.
El jefe de la diplomacia nicaragüense añade que el alegato se sustenta en lo que define como dos grandes vertientes: una antigua, histórica, que ya está pasando a un segundo plano, y otra moderna, geográfica, basada en un concepto nuevo como es el Derecho del Mar.
Según Caldera, con este juicio lo que su gobierno pretende es enfrentar la estrategia colombiana inicial, que “no es más que una interpretación antojadiza, de una reserva que hizo Nicaragua, unilateralmente, del Tratado Bárcenas Meneses-Esguerra , en relación con establecer un límite al Archipiélago de San Andrés”, cedido a Colombia en esas negociaciones.
LA RESERVA DE 1928
El ex canciller nicaragüense Alejandro Montiel Argüello, explica al respecto, que cuando se discutió el Tratado, en 1928, el entonces Congreso Nacional de Nicaragua hizo esa reserva que tenía por objeto fijar un límite al archipiélago, y no precisamente fijar una frontera entre ambos países. “De otra forma, Colombia podría alegar que los Cayos Mískitos eran parte del archipiélago de San Andrés, y que por lo tanto eran colombianos”, señala el ex Canciller, quien hoy asesora al Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua.
Caldera indica que en 1977 Colombia trató de “ponerle un candado” a ese límite, negociando con Costa Rica, un nuevo Tratado, el Fernández- Facio, y posteriormente, en 1986, el país sudamericano intenta cercar completamente a Nicaragua, con el Tratado Ramírez-López suscrito con Honduras
“PUÑALADA” TICA
Sin embargo, Costa Rica se percata de que con el Tratado Fernández-Facio está afectando a Nicaragua, al reconocer derechos a Colombia sobre una extensa región marítima, que a la vez incluye su propio territorio, y por ello, aunque lo firmaron nunca lo han ratificado.
El canciller Caldera estima que los costarricenses “están claros de que no pueden y no deben ratificar ese Tratado”, e incluso, hay un dictamen negativo de la Asamblea Legislativa de Costa Rica.
Por otra parte, a inicios del año pasado Nicaragua y Costa Rica iniciaron negociaciones para delimitar las fronteras marítimas entre ambos países, con lo cual el Tratado Fernández-Faccio quedaría totalmente sepultado.
En relación con el tratado entre Honduras y Colombia, la Corte Centroamericana de Justicia dictaminó que los hondureños firmaron ese Tratado en violación a los derechos de integración, y aunque no se pronuncia sobre ese acto bilateral que involucra a un Estado que está fuera de Centroamérica, determina que se actuó en violación al derecho comunitario, y, por lo tanto, ese acto bilateral es ilegítimo.
LA VOLUNTAD NICARAGUENSE
Caldera destaca que esa sentencia de la Corte Centroamericana y el cumplimiento de parte de Nicaragua a otra resolución de ese tribunal, al suspender el impuesto del 35 por ciento a los productos provenientes de Honduras, demuestra la voluntad nicaragüense de contribuir a la solución pacífica de las controversias.
“Nicaragua piensa que el derecho internacional y los mecanismos de solución de controversias deben de ser los primeros recursos, y acudimos a esos mecanismos, como es el caso de la Corte de La Haya y no a mecanismos de hecho”, destaca el titular de Relaciones Exteriores.
“Lo que planteamos en La Haya es una solicitud para que se haga una demarcación territorial, no significa que tengamos un pleito con Colombia, ni que haya una ruptura de relaciones. Con ese país venimos desarrollando una agenda común en temas como la lucha contra el terrorismo y los actos terroristas, tráfico de armas, seguridad regional, las relaciones diplomáticas que tenemos con ellos son cordiales. Sabemos que tenemos discrepancias en el trazado de las fronteras marítimas y nosotros creemos que la Corte es el mejor mecanismo para solucionar ese problema”, comenta Caldera.
Juristas y consultores
JURISTAS NACIONALES:
Alejandro Montiel Argüello, Noel Rivas Gasteazoro, Edmundo Castillo Salazar, Mauricio Herdocia Sacasa, Julio Saborío.
JURISTAS EXTRANJEROS:
Ian Brownlie (inglés), amplia experiencia en la Corte Internacional de Justicia, ha participado en 20 casos, al menos cinco referidos a fronteras marítimas, incluyendo los de Nicaragua. Contratado por algunos gobiernos para integrar tribunales arbitrales.
Alex G. Oude Elfrenix (holandés), su experiencia profesional ligada al tema del Derecho del Mar, así como trabajos de investigación por encargos de gobiernos, entre ellos, la República de Mauricio, el Reino de los Países Bajos y Nicaragua.
Antonio Remiro Brotons (español), con experiencia académica en el campo del derecho internacional público y privado, autor de más de diez libros. Catedrático universitario y director de organizaciones españolas ligadas al derecho internacional y la política exterior. Jefe de misión del proyecto para el reforzamiento de la institucionalidad del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
Allain Pellet (francés). Destacado en el campo académico en universidades francesas, y como profesor invitado en Estados Unidos, Italia, Alemania, España, Egipto y Marruecos. Desde 1990 es miembro de la Comisión de Derecho Internacional de Naciones Unidas. Ha participado en 10 casos en la CIJ.
En los casos de Brownlie y Pellet, el quinquenio 1997-2001 fueron colegas del experto nicaragüense Mauricio Herdocia Sacasa en la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas, encargada de codificar el derecho internacional a nivel mundial (comisión de los 34).
CONSULTORES CONTRATADOS
Germán Romero, historiador que analizó los tópicos políticos-sociológicos de las comunidades de la Costa.
Orient Bolívar, cartógrafo nacional que realizó una investigación en el Centro de Documentación de Londres.
Carlos Garriga y Marta Lorente, ambos son juristas españoles con una gran vocación por la historia.
«EL DERECHO NOS ASISTE»
“Estamos confiados en el derecho que nos asiste, y éste es el segundo caso que llevamos en la Corte”, dijo el canciller nicaragüense Norman Caldera, al recordar que el primer caso con Honduras se encuentra prácticamente en su etapa final, y se prevé que el próximo 13 de agosto Honduras presente la Dúplica, que es el último documento escrito y que dará paso a una segunda etapa oral, si fuese necesaria.
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