- Las cosechas de primera, según las proyecciones oficiales apuntan hacia un crecimiento productivo. El año pasado, rubros como el maíz y el frijol reflejaron mayor cantidad de quintales que en períodos anteriores, al parecer, estiman los funcionarios los agricultores estan aceptando el uso de semilla híbrida.
Amparo Aguilera [email protected]
A 12 kilómetros de Matagalpa, los guácimos, los maderos negros y el coyote han florecido dos veces en mero verano. “Lo que indica que el invierno va a ser seco”, dice José Ángel Pérez, técnico de la Cooperativa Acción para el Desarrollo Campesino.
“Porque así mismito ocurrió el año pasado”, insiste el campesino. En esta cooperativa 150 pequeños agricultores, cada uno con tres a cuatro manzanas, produjeron el año pasado en el ciclo de primera entre 25 a 27 quintales de frijol por manzana, cuando los rendimientos promedios se han colocado en 10 quintales.
Pérez asegura que la meta en este ciclo es superar la producción con utilidades que superen los 35 mil córdobas del 2002. “La cooperativa va a financiar la cosecha con semillas de frijol negro e insumos como herbicidas, cobre, abono granulado (que suman más de dos mil córdobas)”, apunta.
Mientras que para los 30 mil productores asociados a la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) el escenario agrícola sigue lleno de incertidumbres.
“Por falta de mercados; carencia de políticas para promover el ciclo; falta de recursos financieros para adquirir insumos y de incentivos porque el Programa Nacional Libra por Libra (PNLL) no viene acompañado de asistencia técnica y sólo llega a algunos agricultores (en la UNAG beneficia a unos 5,000, según el funcionario). Por eso la cosecha dependerá de las lluvias y del esfuerzo de los campesinos”, reitera Ariel Bucardo, vicepresidente de la UNAG, sin descartar la disponibilidad por sembrar.
DONDE APUNTA…
No obstante Luis Mejía, director de Planificación Territorial en el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) augura un buen pronóstico. “Este año Ineter (Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales) diagnóstica un ciclo lluvioso.
Y eso le gusta al productor porque es más fácil enfrentar lluvias que sequías”, sostiene. Según el funcionario la meta es superar los resultados del Ciclo Agrícola 2002- 2003.
“Por ejemplo el año pasado se obtuvo en maíz más de 11 millones de quintales; en frijol cuatro millones y en arroz (secano y de invierno) casi cuatro millones de quintales”, describe.
Estas cifras superan las del año pasado donde se obtuvieron 9.2 millones de quintales en maíz; 3.8 millones de quintales en fríjol; y 3.5 millones de quintales en arroz (secano y de invierno).
“Este año, inclusive comparando abril 2002 con abril 2003 observamos más motivación y valoramos que con el PNLL seguiremos aumentando la producción. Ya que nos vamos a enfocar en mejorar los rendimientos por áreas y no por extensiones de siembra”, aclara.
Por ejemplo el año pasado las áreas de siembra, en productos de consumo interno, registraron un millón de manzanas. Este año, las área está prevista crecer 50 mil manzanas.
Sin embargo, el PNLL ha sido cuestionado por no estar acompañado de un plan de comercialización que garantice mercado para el aumento de los rendimientos productivos, situación que ha provocado pérdidas entre los campesinos, pues deben vender su producto a precios bajos, debido al exceso de oferta.
Este es el caso del frijol. Por ejemplo Bucardo expone que a la fecha, en la producción de apante, están sin mercado 180 mil quintales de frijol negro, que en pérdidas bien suman el 1.8 millones de dólares.
“Nos ilusionaron con que contaríamos con mercados como México o Costa Rica y todo el mundo comenzó a cosecharlo. Inclusive hasta el frijol rojo, se está vendiendo barato, a un costo de 120 córdoba generando ingresos por manzana de apenas mil córdobas”, indica.
También señala que enfrentan dificultades con el maíz, ya que se está importando de Guatemala y Estados Unidos con valor agregado (por ejemplo en masa). “De manera que no tenemos mucho chance en el mercado local”, insiste.
Sumando a lo anterior la falta de créditos. Ya que sólo las instituciones de microcréditos se han mostrado receptivas. “Nosotros tenemos una demanda de más de cien millones de dólares en créditos y sólo veinte millones se han otorgado. Necesitamos un proyecto de estado que concentre todos los recursos en una sola institución para que se organice un programa de desarrollo y fomento al sector agropecuario”, puntualiza.
LISTO EL “LIBRA POR LIBRA”
Mejía, por otro lado detalla que ya están listos para entregar alrededor de 60 mil quintales de semilla certificada a más de 98 mil pequeños productores, de los 198 mil que contabiliza el censo agropecuario.
“Es decir vamos a cubrir cerca del 45 por ciento. Un poco más que el año pasado donde se abarcó a 91 mil productores nicaragüenses. Esto implica que si el año pasado el maíz registró un rendimiento promedio nacional de 30 quintales por manzana (10 quintales más respecto al 2001), este año puede llegar a 35”, precisa.
“En el caso del fríjol —prosigue— si contabilizó un rendimiento promedio de 16 quintales (seis quintales más), en el 2003 puede asentarse en los 18 quintales. En tanto el frijol negro puede registrar rendimientos hasta en 20 quintales por manzana”.
También adelanta, que cerca del 50 por ciento de la semilla híbrida que va a utilizar el PNLL, se cultivó en suelo nica. “Esto muestra que a los agricultores les ha gustado la semilla, sobre todo para la comercialización”, insiste.
NUEVOS “MACHETES”
Por otra parte, el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Red Latinoamericana de Tracción Animal y Tecnologías Apropiadas (Relata), prevén incorporar nuevos programas.
Según Noel Pallais y Gustavo Córdoba Álvarez, ambos funcionarios del INTA, la transferencia tecnológica arrancará con la entrega de frijoles resistentes a la mosca blanca y con 10 mil cupones (para 10 mil campesinos) de semilla certificada de maíz QPN, que aunque tiene la misma apariencia del maíz tradicional con sus mismos rendimientos, contiene alta calidad de proteínas.
“Es una revolución. Porque este maíz tiene dos aminoácidos básicos: alicina y tristofán, de tal manera que su consumo será sinónimo de comer carne o tomar leche en polvo”, señala Pallais, director general del INTA.
El INTA —de acuerdo a los funcionarios— brindará asistencia técnica a los productores beneficiados para asegurar una buena cosecha. Y garantizar en el 2004, la introducción de maíz amarillo QPN, apto para animales.
Este programa cuenta con la colaboración del Centro Internacional del Maíz y Trigo de México, y se ha logrado después de siete años de investigación.
Además se están preparando con 200 extensionistas quienes darán asistencia, cada uno, a 150 pequeños agricultores, con la meta de detener la destrucción de la frontera agrícola.
Mientras Relata, espera apoyar a los agricultores con implementos de tracción animal para actividades de siembra y mantenimiento de cultivos, como arados mejorados y sembradoras fertilizadoras.
VENTAJAS AGREGADAS
“Estos implementos reducen la mano de obra, los costos de producción de granos, controlan la maleza e incrementan los rendimientos productivos”, dice Rafael Guerrero, coordinador nacional de Relata.
Por ejemplo, los arados pueden acoplarse con accesorios que permiten abrir el surco, sembrar, fertilizar y tapar la semilla, reduciendo los cuatro hombres por día a uno.
En tanto con la sembradora fertilizadora, hecha con una tolba plástica (cubículo donde se coloca la semilla y el fertilizante), se evita el desperdicio de semilla; se logra una siembra más uniforme; el depósito de dos a tres semillas según la distancia que desee el agricultor y se aumenta el número de plantas por manzanas.
“Está probado que con estas herramientas, el maíz por ejemplo suben hasta en un 40 por ciento y el frijol hasta en un 30 por ciento. Además que brindamos capacitaciones para su manejo”, sostiene Guerrero.
Pero los precios pueden ser el pegón. Ya que oscilan entre los 48 y 36 dólares. Aunque según Guerrero algunas organizaciones agropecuarias están ofertándolos a crédito, es decir que se salda después de la cosecha o con el mecanismo revolvente.
EN VÍSPERAS
Sergio Narváez, director ejecutivo del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), adelanta que para este año tienen presupuestado invertir 331 millones de córdobas.
“De esta cifra, el 45 por ciento es para la producción; el 23 por ciento es para infraestructura (caminos rurales); el 22 por ciento para apoyo en asistencia técnica y capacitación; el cinco por ciento para fortalecimiento institucional; y el cinco por ciento es para medio ambiente y desarrollo forestal, beneficiando a 80 mil familias rurales”, anuncia Narváez.
Narváez además asegura créditos, a través de intermediarias financieras, alrededor de 100 millones de córdobas con las tasas usuales del mercado. Y garantiza la venta de 300 mil quintales de fertilizantes, donación procedente de Japón, para crear el fondo de auspicio a los pequeños y medianos productores.
Apoyando, de paso la comercialización: buscando nuevos mercados y mejorando los centros de acopio; y la reparación de caminos rurales. En las semanas próximas el IDR espera habilitar 20 Km en Jalapa; 40 km en Carazo; y 45 km en Nueva Guinea y El Almendro.
INAUGURACIÓN
La inauguración oficial del ciclo agrícola 2003 se realizará el miércoles en el Centro Experimental de Occidente de Posoltega, donde se espera la presencia del mandatario Enrique Bolaños y parte del gabinete. Los productores esperan, que este año, el gobierno garantice insumos y financiamiento (porque actualmente sólo cubren el veinte por ciento de la demanda) para aumentar los rendimientos productivos.
AGUACEROS EN LA MIRA
409 milímetros de precipitaciones es lo que tiene proyectado el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), para la región Norte, cuando la norma histórica oscila en 354 mm.
652-814 mm esperan en el Pacífico Occidental, lo histórico han sido 635 mm.
539-579 mm es el pronóstico para el Pacífico Central (lo usual han sido 498 mm).
626 mm se espera para el Pacífico Sur, la norma histórica no ha sobrepasado los 520 mm.
767 mm prevén para la región Central, la norma ha sido de 642 mm.
1,092 mm es el estimado para la región del Caribe, estimación similar al comportamiento histórico.