Benjamín Blanco [email protected]
La llegada a Nicaragua del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG), conocido como neumonía atípica, pondría en evidencia la poca capacidad de respuesta del Sistema Nacional de Salud, para enfrentar este tipo de epidemias, que en otros países ha venido cobrando centenares de víctimas.
Ante un posible brote de neumonía atípica, el Ministerio de Salud (Minsa) ya seleccionó en Managua al Hospital Roberto Calderón para recibir a los pacientes infectados, pero la viceministra de Salud, Margarita Gurdián, afirmó ayer que ese centro asistencial sólo tendría capacidad para atender a 10 pacientes.
“Pero según como vaya viéndose la necesidad, se tienen que abrir nuevas salas. Ustedes saben que las limitaciones del Minsa son reales, no podemos tener en exhibición un equipo que podemos estar utilizando en otro lado; pero ya tenemos la logística necesaria para trasladar los respiradores o lo que se requiera para esas salas de los hospitales del país, que se han identificado para atender a la gente probablemente afectada por la neumonía”, expresó Gurdián.
La viceministra dijo que hasta el momento el Minsa mantiene la vigilancia, con personal calificado, en la terminal aérea de la capital y en los puertos marítimos y fronteras terrestres.
“Hemos comprado algunas mascarillas, teníamos algunas que quedaron de la emergencia del ántrax. Son mascarillas especiales y también estamos trabajando un plan completo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), hasta donde podamos prevenir la enfermedad. Ustedes saben que ha sido una enfermedad nueva, que no se ha identificado totalmente la manera de prevenirla, pero sí estamos tomando las medidas necesarias”, explicó Gurdián.
“No tenemos un medicamento específico y ese ha sido el problema en todo el mundo, pero tenemos que prevenir”, concluyó.