Germán Castro, de Bluefields (12), pelea el balón con David Solórzano, del Parmalat, cuando derrotaron a los capitalinos 2-0. (LA PRENSA/J. OPORTA)

“Vamos por el triunfo”

Director técnico de Bluefields muy optimista Francisco Jarquín Soto [email protected] En el campamento de Bluefields, el estadio “Glorias Costeñas”, luce bien optimista tras su intento de buscar el triunfo ante los Caciques del Diriangén este domingo en el partido de vuelta de la semifinal, y su director técnico José Ballesteros, no es la excepción de […]

  • Director técnico de Bluefields muy optimista

Francisco Jarquín Soto [email protected]

En el campamento de Bluefields, el estadio “Glorias Costeñas”, luce bien optimista tras su intento de buscar el triunfo ante los Caciques del Diriangén este domingo en el partido de vuelta de la semifinal, y su director técnico José Ballesteros, no es la excepción de ese sentimiento que contagia a todos sus pupilos.

“Sabemos que se trata de un gran equipo al que nos estamos enfrentando. Pero luego del 3-0 que nos clavó Diriangén en este estadio no tenemos nada que perder, por lo que vamos a echarlas todas y buscar un triunfo aunque no nos clasifique”, aseguró Ballesteros, luego de las practicas de este jueves en Bluefields.

Pero el cambio no sólo va a ser en la actitud de los jugadores, también en el sistema.

“Normalmente estábamos usando dos delanteros, pero ahora vamos con tres. Para ser más exactos vamos con un 4-3-3, un sistema por completo ofensivo. Voy a poner a Rudel Calero, Axel Alvarado y Patrick Hooker adelante, con Edwin Hodgson, quien no estuvo en el juego anterior, en la parte creativa”, continuó.

En el juego de ida, a los blufileños les faltó Kit Oporta, quien estuvo entrenando hasta el sábado previo al partido sin saber que estaba suspendido, también no pudo jugar por trabajo Hodgson y además el portero titular Eddy Jiménez.

“Ese es el principal problema que hemos tenido. Como al equipo no se le paga no podemos poner ningún pero a los muchachos para que vayan a cumplir algún compromiso de trabajo, y por eso en ocasiones nos toca entrenar con siete u ocho jugadores. Y cuando vienen los otros no están en forma y tampoco bajo el plan que elaboramos para los juegos”, explicó Ballesteros.

En esta ocasión el equipo estaba entrenando con 14, sin embargo no todos eran titulares.

“Con todas estás limitaciones, vamos a emplearnos para sacar un juego al único club que no les hemos ganado en todo el torneo. Aunque no clasifiquemos con esa victoria”, concluyó.  

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