Vista aérea del derrumbe en la zona de la comunidad de Chichicaste, a unos 180 km al oeste de Ciudad Guatemala. (LA PRENSA/AP)

Alud mortal en Guatemala

Seis muertos, veinte desaparecidos Oscar René OlivaACAN-EFE GUATEMALA.- La naturaleza se ensañó contra un humilde poblado campesino del occidente guatemalteco, al ser sepultado ayer por el derrumbe de un cerro que dejó al menos seis muertos y 20 desaparecidos. Un miembro de la ONG española “Intervida”, Ramón González, explicó a ACAN-EFE que seis cadáveres han […]

  • Seis muertos, veinte desaparecidos

Oscar René OlivaACAN-EFE

GUATEMALA.- La naturaleza se ensañó contra un humilde poblado campesino del occidente guatemalteco, al ser sepultado ayer por el derrumbe de un cerro que dejó al menos seis muertos y 20 desaparecidos.

Un miembro de la ONG española “Intervida”, Ramón González, explicó a ACAN-EFE que seis cadáveres han sido rescatados, entre ellos los de tres menores, y se calcula que otros 20 están soterrados en el caserío Chichicaste del municipio de San Pedro Sacatepéquez, que fue sorprendido la madrugada del miércoles por el alud.

González, quien participa en las labores de rescate junto con su compatriota Luis Nuño, reconoció que será “difícil” rescatar todos los cuerpos debido a las malas condiciones en que ha quedado la comunidad, cuyos habitantes se dedicaban al cultivo de maíz para sobrevivir.

Según el activista humanitario, tres casas quedaron completamente soterradas, otras seis fueron destruidas y 25 más quedaron en alto riesgo tras el mortal derrumbe.

González dijo que el peligro en la comunidad existía desde hace 70 años, por la topografía del terreno que propicia muchos deslizamientos, pero debido a que la tierra y los animales constituyen el único patrimonio que poseen, los habitantes no dejaron el caserío.

“El ambiente es tenso, posiblemente ya no se va a rescatar a las demás personas que están enterradas, porque algunos aconsejan que no se continúe por el peligro que existe”, acotó.

El fenómeno natural es atribuido a una cadena de seísmos que se han registrado en los últimos días, producto de actividades volcánicas en ese lugar, según versiones de sobrevivientes y de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED).

El subsecretario de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia, Vinicio Salam, explicó a emisoras locales que desde el año pasado, debido a las lluvias y a la deforestación, comenzó a derrumbarse la montaña, y se pidió a la población abandonar el caserío ante el peligro que representaba para sus vidas quedarse en el lugar.

Según el director ejecutivo de la CONRED, Alejandro Maldonado, desde septiembre pasado se había declarado el caserío como una zona de “alto riesgo” tras realizar un estudio técnico-científico sobre las condiciones de la montaña.

De acuerdo con González, en el caserío vivían unas 300 personas que están siendo trasladadas a un albergue temporal.  

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