- Enorme desproporción en capacidades militares y económicas contribuyeron al resultado de la operación “Libertad Iraquí”
Will DunhamReuters
WASHINGTON.- Las fuerzas estadounidenses tuvieron pocas bajas en su guerra para derrocar al presidente iraquí, Saddam Hussein, gracias a un plan que se apoyó en el poder de la aviación y en evitar el combate urbano para derrotar a un enemigo inferior, dijeron oficiales y analistas.
El Pentágono dijo que 128 miembros de las fuerzas estadounidenses han muerto en la guerra, que se ha prolongado por un mes, y donde todavía se registran esporádicas escaramuzas, con 495 heridos en acción. En la Guerra del Golfo, en 1991, murieron 148 soldados y 467 resultaron heridos.
“EXTRAORDINARIO” Y “DISPARIDAD”
“Tomar todo un país con este nivel de bajas es algo extraordinario”, dijo el coronel retirado del Ejército Kenneth Allard, un analista del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
“Una de las razones por las cuales no hubo más bajas fue por la enorme disparidad” entre un Ejército estadounidense bien equipado, bien entrenado y con avanzados equipos tecnológicos, y una decrépita fuerza iraquí, agregó el analista Daniel Goure, del Instituto Lexington.
“Se tiene a un país que gasta 400,000 millones de dólares anuales en defensa, luchando contra un país que gasta 1,000 millones”, dijo el analista Lawrence Korb, del Consejo de Relaciones Exteriores. Las sanciones internacionales también impidieron a Irak adquirir nuevas armas.
Goure estimó que de 15,000 a 20,000 soldados iraquíes murieron en la guerra, mientras que unos 10,000 a 15,000 resultaron heridos. No hay cifras oficiales sobre los soldados iraquíes muertos en combate en 1991, pero los cálculos los sitúan en 100,000.
Un oficial de la Defensa estadounidense, hablando bajo la condición de anonimato, dijo que el Pentágono estaba, en general, satisfecho por el relativamente bajo número de bajas, aunque afirmó que el problema del llamado “fuego amigo” sigue siendo una preocupación.
MUERTES POR “FUEGO AMIGO”
El oficial destacó que mientras la cifra de muertos de soldados estadounidenses fue menor que la registrada durante la Guerra del Golfo, en 1991, el porcentaje de efectivos muertos en combate fue mayor que hace 12 años. Hubo unos 550,000 soldados en la Guerra del Golfo, y aproximadamente la mitad de esa cifra en el actual conflicto iraquí.
Pero el oficial resaltó que el objetivo de esta guerra, comparado con el anterior —ocupar Irak, más que expulsar a los iraquíes de Kuwait— pudo haber dado como resultado que se registrara una cifra mayor de víctimas. “Esta vez cubrimos toda la distancia hasta Bagdad”, dijo el oficial.
En 1991, un total de 35 estadounidenses murieron por “fuego amigo”, cifra que representó casi una cuarta parte de los norteamericanos muertos en combate.
El Pentágono no ha difundido el número de estadounidenses muertos por “fuego amigo” en la actual guerra, pero parece ser menor que el total de la Guerra del Golfo.
No obstante, varios incidentes de “fuego amigo” han preocupado a los oficiales estadounidenses. Por ejemplo, el sistema de antimisiles Patriot, diseñado para bloquear misiles disparados por el enemigo, accidentalmente alcanzó un avión estadounidense y uno británico.
“Es realmente difícil poner los brazos alrededor de este problema (del “fuego amigo”). El hecho de que haya sucedido a lo largo de toda la historia de guerras no lo hace menos doloroso”, dijo el oficial.
El teniente general retirado de la Fuerza Aérea, Thomas McInerney, dijo que una de las razones por las cuales fue bajo el número de muertos estadounidenses se debió a que el plan preconcebido por el general Tommy Franks fue diseñado para minimizar el número de víctimas estadounidenses.
La estrategia minimizó el peligro para los soldados estadounidenses al utilizar un poder aéreo virtualmente sin resistencia para acabar con las fuerzas enemigas antes que pudieran enfrentarse a las fuerzas terrestres norteamericanas, dijo McInerney.
El plan también incluía la rápida penetración de una fuerza invasora estadounidense a la profundidad del territorio iraquí, sin enviar tropas a ciudades y pueblos que se encontraban en el camino, para eliminar posibles focos de resistencia, agregó McInerney.
Korb, un ex subsecretario de Defensa, dijo que existía el peligro de que el pequeño número de víctimas estadounidenses pudiera dar a la gente la errada sensación de que la guerra puede librarse sin sangre.
“Hay que ser cuidadosos, porque en las dos guerras —la del Golfo Pérsico y la de Kosovo— la idea que se ha creado es que con una fuerza tan abrumadoramente tecnológica uno puede evitar tener bajas”, dijo Korb.
Otras circunstancias, incluyendo el poderío militar del enemigo, podrían incidir en el número de bajas. Por ejemplo, dijo que una guerra contra Corea del Norte por el programa nuclear del país comunista, sería mucho más costosa en términos de vidas para los soldados estadounidenses y sus aliados de Corea del Sur.
CIFRAS
128 miembros de las fuerzas estadounidenses murieron en la guerra y hubo 495 heridos.
148 soldados murieron y 467 resultaron heridos en la primera Guerra del Golfo en 1991.
15,000 a 20,000 soldados iraquíes murieron en la recién concluida guerra, mientras que unos 10,000 a 15,000 resultaron heridos, según analistas.
100,000 efectivos iraquíes, se cree, perecieron en 1991.
550,000 soldados estadounidenses fueron empleados en 1991.
310,000 efectivos anglo-estadounidenses derrocaron a Saddam Hussein.