Zinedine Zidane, del Real Madrid, (der) camina impotente, mientras Luis Enrique (21), del Barcelona, celebra el gol que empató el juego en el clásico español de fútbol.

Clásico nivelado

Los “merengues” resistieron ante la aplanadora madrileña Tomado de La Opinión MADRID.- El Real Madrid de la galaxia y el Barcelona de la crisis empataron el sábado a un gol en el Santiago Bernabéu tras disputar el derbi más desequilibrado de la historia al enfrentarse por primera vez con una diferencia de 24 puntos en […]

  • Los “merengues” resistieron ante
    la aplanadora madrileña

Tomado de La Opinión

MADRID.- El Real Madrid de la galaxia y el Barcelona de la crisis empataron el sábado a un gol en el Santiago Bernabéu tras disputar el derbi más desequilibrado de la historia al enfrentarse por primera vez con una diferencia de 24 puntos en la tabla de la liga que tienen a los “merengues” como líderes y a los azulgrana en el duodécimo puesto de la competencia.

El encuentro inició con una tensión visible, manifestada en las frecuentes y exageradas entradas de ambos cuadros. El técnico del Barsa, Radomir Antic, envió a Thiago Motta con la clara consigna de detener a Zinedine Zidane, a quien pudo detener en los primeros instantes sólo por medio de faltas. El lateral Juan Pablo Sorín haría lo propio con Luis Figo.

El técnico del Madrid, Vicente del Bosque, pudo incluir de última hora su delantero Raúl y configurar su onceno de lujo.

Barcelona dominó el primer cuarto de hora y logró superar a la defensa “merengue” en una combinación de Luis Enrique y Patrick Kluivert, no obstante el disparo del holandés fue desviado por los dedos de Iker Casillas.

Tras los 15 minutos de cortesía que sirvieron a los dos clubes para despellejarse el nerviosismo, Ronaldo aprovechó un pase largo de su compatriota Flavio Conceizao, desviado por la frente de Raúl, para vencer a Roberto Bonano. Fue el primer gol que el brasileño le marca al equipo cuya camiseta vistió temporadas atrás.

En el minuto 32, Marc Overmars envió un centro desde la banda izquierda con ventaja para el remate de Patrick Kluivert, el que rebotó en el arquero Casillas y el balón quedó listo para el remate de Luis Enrique a un paso de la línea de gol. La igualada en el marcador trajo un poco de calma al partido, que había sido muy tenso en todos los sentidos.  

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