Edgard Tijerino [email protected]
Que coincidencia. Estaba terminando de leer la novela de Truman Capote, “A sangre fría”, cuando me senté frente al televisor para ver en acción a fiero tirador pinolero Vicente Padilla. Precisamente “a sangre fría”, el nica estranguló a los Bravos.
Cuando Gary Sheffield conectó hacia el left fielder para el último out, y la blanqueada de 4 por 0 quedó asegurada, salte de la butaca y grité: ¡Bravo Vicente!, de inmediato pensé, continúa tu crecimiento muchacho, puedes llegar a sorprenderte más que nosotros.
¡Qué pitcheo amigos!Un total de 107 lanzamientos con 82 strikes. ¿Qué les parece?… Un alarde de control para quien utilizó 96 bolas humeantes y apenas 11 de quiebre. Padilla abrió con strike a 23 de los 30 bateadores que enfrentó, y por tercera apertura de las cuatro realizadas, no cedió base por bolas.
¿Su mejor trabajo? Bueno, es abre espacio para discutir, pero vale la pena advertir que cuando en mayo del año pasado, Vicente llegó al octavo inning construyendo un no hitter contra los Cascabeles de Arizona, en ruta hacia un blanqueo de 4 por 0, admitiendo sólo 2 hits, utilizó 110 lanzamientos, 68 strikes, y otorgó 3 pasaportes.
¿Recuerdan cuántos de los Bravos consiguieron tres bolas de Vicente la tarde del sábado? Sólo dos, Marcus Giles en el sexto y Julio Franco en el octavo. Apenas un adversario pasó por segunda base.
Después de abrir el juego con bolas malas a Rafael Furcal y Matt Franco, Padilla estuvo encima de los siguientes 14 bateadores con el primer strike, obligándolos a desajustar su habilidad para juzgar los lanzamientos y permanecer a la defensiva.
¡Cómo le hubiera gustado a Truman Capote escribir la crónica de esa faena de orejas y rabo!
Un wild del zurdo Mike Hampton, debutando con los Bravos después de recuperarse de una lesión sufrida en el spring, y un fly de sacrificio de Bobby Abreu, colocaron a los Filis en ventaja 2-0 en el tercer inning, mientras Vicente, sólo desviaba cuatro lanzamientos de la zona de strike en sus primeros nueve outs.
En el quinto, doblete de David Bell y hit de Mike Lieberthal, empujaron las carreras que aumentaron la diferencia 4-0, lo que fue suficiente para la tranquilidad de un Padilla, tan acertado en sus disparos, como Scaramouche con sus estocadas.
Antes de la bateada de los Bravos en el noveno inning, Bowa le preguntó al nica cómo se sentía, y en lugar de responder “un inning más”, o “no más”, como acostumbra, sólo dijo: “estoy bien, puedo seguir”, y continuó con un scone durante el cual sólo envió una bola mala.
Fue para Vicente su cuarta apertura de calidad consecutiva, porque incluso la realizada frente a los Marlins en su primer intento, cuando fue derrotado después de permitir tres carreras en el segundo inning, fue calificada como buena. Lamentablemente careció de apoyo ofensivo y el pitcheo de relevo, terminó de sepultar las esperanzas de resurgimiento con la pizarra 3-2.
Con dos aperturas más en abril, se ve factible que Padilla obtenga una victoria más, la cuarta, lo cual, por supuesto, nos empujará inevitablemente hacia grandes pretensiones.
ES EL MEJOR
Con 2.30 en efectividad, balance de 3-1, 24 ponches y 27 un tercio de entradas lanzadas, Vicente Padilla es el mejor entre los abridores de los Filis, y podría estar construyendo otra pista hacia el Juego de Estrellas.
Kevin Millwood, el pitcher mejor pagado de los Filis y líder de la rotación, gana 2 y pierde 1 con 5.79 en carreras limpias, 19 ponches y 18.2 entradas lanzadas en las mismas 4 aperturas de Padilla.
El zurdo Randy Wolf, asegurado por cuatro años, registra 2-1 con una efectividad de 3.52 y 18 ponches en 23 innings…Además, Vicente sólo cede tres bases por 8 de Millwood y 10 de Wolf.