Iván Zeledón F.
Hace días, en la sección de Opinión de LA PRENSA leí un artículo del diputado sandinista Nelson Artola, quien decía que la Cuba de Castro es el paraíso de los derechos humanos. Pero apenas casi al mismo tiempo se ejecutó a varios disidentes acusados de terrorismo, sentenciados a pena de muerte, otros a cadena perpetua y sin derecho a una justa defensa, ya que es imposible defenderse ante un régimen así, en dicha isla. Me pregunto si es terrorismo oponerse a un régimen represivo.
Quizás el diputado Artola añora la época de la tortura y la censura. Pero en esta nueva Nicaragua eso no puede ser.