Los habitantes de San Isidro recorren grandes distancias para conseguir apenas un poco de agua potable. (LA PRENSA/J. OPORTA)

Agua y esperanza llegan a San Isidro

Mediante proyecto impulsado por Unicef, que garantizará el suministro de agua potable a siete comunidades pobres del municipio Arturo Mcfields Yescas [email protected] Salvadora Reyes Martínez tiene 43 años, vive en la comarca La Ceiba, San Isidro, en el departamento Matagalpa, desde que tiene memoria el servicio de agua potable ha sido una promesa que casi […]

  • Mediante proyecto impulsado por Unicef, que garantizará el suministro de agua potable a siete comunidades pobres del municipio

Arturo Mcfields Yescas [email protected]

Salvadora Reyes Martínez tiene 43 años, vive en la comarca La Ceiba, San Isidro, en el departamento Matagalpa, desde que tiene memoria el servicio de agua potable ha sido una promesa que casi todos los gobiernos de turno han proclamado pero ninguno ha cumplido.

Sin embargo desde que en 1996 se descubrió que el arsénico estaba contaminando las aguas que consumían siete comunidades del municipio de San Isidro, las cosas han dado un nuevo rumbo.

“Mandaron a cerrar todos los pozos que usábamos porque el arsénico estaba contaminando el agua”, dice Reyes, mientras muestra un cuadro en el fondo de su casa que dice “brotarán ríos de agua viva”, una promesa bíblica que gracias a Dios y a un proyecto del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), parece ser una realidad cada vez más cercana.

El problema de las aguas contaminadas con arsénico surgió luego que se detectaron algunos casos de personas con enfermedades en la piel, afectaciones en el hígado, riñones, pulmones e incluso afectaciones en el cuero cabelludo.

El agua para ingerir es otra historia. Unas 250 familias que habitan las comunidades de Las Mangas, El Zapote, Sabana Larga, La Ceiba, Real de la Cruz, Soledad de la Cruz y La Unión dependen únicamente del agua que llega dos veces por semana, de una cisterna de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).

Tito Blandón, Gerente Regional de Acueductos Rurales de Enacal, explicó que ya se perforó un pozo en las afueras de Las Mangas, y el agua sana se bombeará a un tanque de almacenamiento, ubicado en una colina cercana, de donde la fuerza de gravedad llevará el agua a las otras seis comunidades. Inicialmente el sistema suministrará agua a unas 2 mil 75 personas de 482 hogares.

UNA SOLUCIÓN INTEGRAL

El proyecto de agua es un esfuerzo integral, que incluye además saneamiento, promoción de los derechos de la niñez y atención de salud.

Raúl Machado, quien es miembro de la directiva comunal que trabaja en el proyecto, dijo que después de haber recibido capacitación para instalar la tubería, está alternando su trabajo con voluntarios de las otras comunidades, lo cual eventualmente les garantizará la conexión gratis al nuevo sistema.

“Ha habido sus dificultades porque todos trabajamos en el proyecto de agua por turnos, pero eso era al principio porque ahora estamos claros de que esta agua va a ser para beneficiarnos a todos”, indicó Machado.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí