- 2 Pilotos colombianos murieron al caer la aeronave
ACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- El derribo de una avioneta colombiana con casi una tonelada de cocaína a bordo, es el golpe más contundente que Honduras le ha infringido al narcotráfico en los dos últimos años.
La aeronave, en la que murieron sus dos pilotos, los colombianos Juan Jairo Arango García y Mario Yepes Enáu, fue derribada el lunes por un avión “Tucano” de la Fuerza Aérea Hondureña en el sector de Langue, departamento de Valle.
La Policía hondureña informó de que la avioneta fue derribada cuando estaba a unos cinco kilómetros para entrar en el espacio aéreo de El Salvador.
Un sistema móvil de radares permitió interceptar la avioneta poco tiempo después de haber entrado en el espacio aéreo hondureño, según el informe preliminar.
Otra avioneta con 397 kilos de cocaína aterrizó el pasado día 2 en Arenal, departamento de Yoro, pero sus tripulantes huyeron, informaron fuentes oficiales un día después.
Los dos golpes en menos de dos semanas son una respuesta contundente de Honduras a la “insatisfacción” expresada a principios de mes por el embajador de EE.UU. en Tegucigalpa, Larry Palmer, quien dijo que los resultados en la lucha contra el narcotráfico en este país eran nulos.
Pocas horas antes del derribo de la avioneta colombiana, el ministro hondureño de Seguridad, Oscar Álvarez, había dicho a periodistas que el decomiso de 397 kilos de cocaína en la bimotor que aterrizó en Arenal, era una “demostración contundente” a EE.UU. de que sí se está trabajando en el combate del narcotráfico.
Hasta entonces, los 397 kilos representaban el alijo más grande de la droga incautada en Honduras en los últimos dos años.
Estados Unidos calcula que por Honduras pasan cada año entre 80 y 100 toneladas de cocaína con destino a su país, que además ha expresado que en Guatemala, por donde cruzan unas 250 toneladas, también hay mucho por hacer en la lucha contra el narcotráfico.