- Los lentes de contacto no molestan, son muy prácticos y dan mayor visión a las personas que tienen problemas como miopía y astigmatismo, aunque también los podemos usar si queremos cambiar el color natural de nuestros ojos
El primer diseño de lente de contacto fue elaborado en papel por Leonardo da Vinci en 1578, pero fue hasta 1945 que Kevin Tiohy produjo lentes precorneales plásticos.
Aunque ha pasado mucho tiempo desde que los lentes de contacto están a la venta, ahora ya no sólo tienen la función de mejorar la vista, también son un elemento para la estética, dada la diversidad de colores que se ofertan.
“Los lentes de contacto de color son para cualquier tipo de persona, de medida si tiene sus restricciones, van a la medida de la persona, no los podés comprar sin una receta previa, hay lentes de contacto para miopía y astigmatismo, los hay también bifocales y progresivos”, explica Brenda Lindo, asistente administrativa de la Óptica Americana.
Estos lentes están clasificados en blandos y flexibles. La diferencia que hay en ellos radica en el grado de tolerancia, materiales de que están hechos y su contextura.
Limpieza
Es muy importante la rutina de limpieza porque de eso depende el confort que se tenga en los ojos y la durabilidad de los lentes.
“Los lentes de contacto desde el día que los compras tienen que estar en su líquido especial y en su estuche, si son de colores no requerís más que la cajita y el líquido, los de medidas, a parte de tener las dos cosas, los tenés que limpiar una vez a la semana con unas pastillas enzimáticas que las venden en cualquier óptica incluso hasta en las farmacias”, afirma Brenda.
El líquido se recomienda cambiarlo diario, incluso antes de ponérselos, si no se puede cambiar diario, hay que cambiarlo día de por medio, sobre todo en el caso de las mujeres porque con el maquillaje se acumula suciedad.
Las pastillas sólo se dejan media hora, se quita el agua y se le echa nuevamente líquido, después de la pastilla, se vuelve a rellenar el estuche con agua limpia y se dejan reposando.
Una de las ventajas de usar este tipo de lentes es que se tiene una visión más amplia, ya que los convencionales cortan la visibilidad a los lados, “inclusive cuando tenés una alta miopía o un alto astigmatismo, los objetos no los ves en real tamaño que son, pero si usas lentes de contacto sí tenés una mejor visión”, agrega Brenda.
¿Quiénes pueden usarlos?
No son recomendados para niños porque no están en la capacidad de ponérselos, sólo en casos extremos, y en ese caso los padres deben colocarlos.
Las personas que no tienen alta la medida de recomendación para usar lentes, pueden obviar su uso.
Personas que trabajan en el sector construcción o están expuestas a mucho viento, polvo y permanecen la mayor parte del tiempo al aire libre, no deberían usar lentes de contacto “porque el hecho de que se viven ensuciando las manos, cualquier contacto que se tiene con los ojos puede dañar el lente”.
El lente de contacto se recomienda para quienes tienen un estilo de vida en el que no son expuestos a mucha fatiga corporal y contacto con suciedad.
Este tipo de material puede causar molestias en los ojos sólo si la persona padece de resequedad en esa área, pero para ese problema existen gotitas hidratantes.
Vida útil
Estos lentes se pueden usar de seis meses a un año. Los que son desechables van de un mes a tres meses, pero esto depende también del cuido que se les den.
Los de color valen entre 17 y 20 dólares. Los de medida, para frenar el avance de la miopía valen entre 37 y 40 dólares, los prescritos para quienes tienen miopía y astigmatismo valen 97 dólares cada ojo, y estos son permanentes, duran 1 año.
– Modelo: Claudia Cuadra, Academia Eleganza