- En Nicaragua muere una de cada 50 mujeres embarazadas, mientras que en los países desarrollados ocurre una de cada tres mil
Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/[email protected]
El Ministerio de Salud informó que en Nicaragua se mantienen las tasas más altas de mortalidad materna, registrándose un mil 627 mujeres fallecidas, informó la licenciada Luisa Marenco, Directora de Comunicación Social del Ministerio de Salud.
Indicó que más del 60 por ciento de las muertes maternas son por causas directas relacionadas con la retención placentaria, eclampsia, infecciones y aborto, mientras durante el pos-parto se produce el momento de ocurrencia más frecuente de la muerte por hemorragia.
Dijo que la mayoría de 61 por ciento de las mujeres que fallecieron, tenían edades entre 20 y 35 años, e indicó que debido a las limitaciones en el acceso geográfico y la cobertura institucional del parto, como promedio nacional se registra que el 45 por ciento de las muertes, suceden en el domicilio y usualmente los servicios de salud se encuentran alejados de la vivienda de la embarazada.
La mortalidad materna e infantil es un problema de salud pública, priorizado para Nicaragua, pues en los países en vías de desarrollo se estima que por cada 50 mujeres que sufren complicaciones durante el embarazo, parto y puerperio, una de ellas fallece, en cambio esta relación resulta en una de cada tres mil en los países desarrollados.
En cuanto al acceso a los servicios, confluyen factores de tipo cultural, educativo, social, geográfico y económico. “Muchas mujeres aunque quisieran atender su parto en el hospital no pueden hacerlo, debido al costo económico que representaría hospedarse días antes de su fecha de parto, en espera de su hospitalización”, afirmó Marenco.
DISMINUIR MUERTE MATERNA Y PERINATAL
Aseguró que conscientes de esa problemática, el Ministerio de Salud ha emprendido iniciativas de fortalecimiento de participación social, dirigida a disminuir la mortalidad materna y perinatal, retomando experiencias exitosas como las casas, hogares o albergues maternos para las embarazadas con dificultades de acceso a los servicios de salud.
El Minsa ha firmado convenios de colaboración con cada uno de los comité locales adscritos a una ONG y ha entregado financiamiento subsidiario.
La Atención Primaria en Salud (APS) se encuentra enmarcada en la Política Nacional de Salud 1997-2003 y tiene dentro de sus propósitos establecer la incorporación de nuevas modalidades de gestión y financiamiento de los servicios de salud.
La mejora en la gestión y el aumento del acceso de los servicios de salud a la población, tienen la finalidad de incidir en la mortalidad materna e infantil a través de sus cuatro ejes de trabajo, durante el período 2001-junio de 2004.
El Ministerio de Salud ha establecido una Estrategia de Gestión de las Casas Maternas por comité comunitarios, extensión de Coberturas de Servicios Básicos a poblaciones subatendidas, Modelos de Convenios de Gestión en Centros de Salud Municipales y Programas Comunitarios de Salud y Nutrición.
LAS CASAS MATERNAS
La experiencia de los albergues maternos ha sido implementada en África, Cuba, Honduras y Chile. En Nicaragua existen casas maternas desde 1985.
En su mayoría subsisten de colaboración externa, venta de servicios alternativos y aportes solidarios de las usuarias.
Las casas-albergue están organizadas para alojar a mujeres embarazadas, originarias de comunidades rurales pobres, alejadas de los servicios de salud que son requeridos para la atención de su parto.
20 casas maternas funcionan en diferentes departamentos de Nicaragua.
10 de ellas han firmado convenio de colaboración con el Minsa, que contempla asistencia técnica y subsidiaria.
La casa materna no forma parte de la red de servicios del Minsa y la administración está a cargo de una entidad privada de la sociedad civil y/o organismos no gubernamentales. Las casas maternas hospedan en un ambiente cálido y familiar a las embarazadas, días previos y posteriores al parto, facilitando los cuidados tempranos del recién nacido y de la madre.
1,500 y hasta 4,000 dólares ha entregado el Minsa anualmente por casa materna para gastos operativos, como el subsidio de alimentación, agua, gas o leña, papelería y otros. Equipamiento inicial de camas, sábanas, mosquiteros y reparaciones menores de locales, también ha garantizado el Minsa.