ACAN-EFE
Tegucigalpa.-La violencia en Honduras ha dejado casi un centenar de muertos en dos matanzas registradas en una semana, la más reciente la noche del sábado en el interior de un puesto de comidas y bebidas, donde fueron masacradas 12 personas.
La Policía informó de que 12 personas murieron el sábado acribilladas en el interior de un quiosco de bebidas y comidas en una colonia de la norteña ciudad de San Pedro Sula, la segunda más importante del país y la que registra los índices más altos de violencia.
El informe preliminar indica que la matanza se produjo cuando ocho individuos llegaron al negocio donde departían varias personas, y comenzaron a disparar con armas automáticas.
Ocho de las personas murieron de forma inmediata en el interior del merendero “Los amigos de Clarisa”, situado en la Colonia Montefresco.
Otras cuatro, de las nueve que resultaron heridas, fallecieron en distintos centros asistenciales de la ciudad. De las víctimas mortales dos son mujeres.
El tráfico y consumo de cocaína sería la causa del crimen múltiple, según las primeras investigaciones de la Policía, que encontró algunos gramos de esa droga en el lugar.
Una fuente policial indicó que se podría tratar de un ajuste de cuentas por distribuidores de cocaína, que cuando tienen problemas con sus adversarios los dirimen matándose entre ellos mismos.
La Policía realiza una operación de búsqueda de los responsables del hecho sangriento, el segundo que ha conmocionado a los hondureños en los últimos ocho días.
LA “MARA 18”
La matanza del sábado se suma a la de la Granja Penal de El Porvenir, en el Caribe hondureño, donde el pasado cinco de abril murieron 69 personas en un enfrentamiento entre los mismos reos.
De los 69 fallecidos, 61 eran miembros de una pandilla conocida como la “Mara 18”, a los que suman otros cinco reos y tres mujeres que andaban de visita en el centro penal, situado a unos 20 kilómetros al sur de la caribeña ciudad de La Ceiba.
Ambos hechos han empañado las ceremonias religiosas previas a la Semana Santa, que inició con la bendición de ramos y la conmemoración de la entrada de Jesús a Jerusalén, hace dos milenios.
La Iglesia Católica, en la voz del cardenal Oscar Andrés Rodríguez, deploró que la violencia siga enlutando al país y abogó por una Semana Santa marcada por la paz y la oración.
El sábado también se registró el secuestro y posterior liberación sin pagar rescate del ingeniero Jesús Natividad Cálix, de 43 años, en el sector de Tocoa, departamento de Colón, al este caribeño, informó la Policía.
Cálix fue secuestrado por hombres fuertemente armados cuando se dirigía a una finca de su propiedad, pero fue liberado por la Policía unas 12 horas después en el sector de Sinaloa, cercana a Tocoa.
Cuatro hombres implicados en el secuestro fueron detenidos por la Policía, en una operación en la que uno de los captores resultó con una herida de bala en la cabeza, que no es de gravedad, según el informe oficial.
En lo que va de año, en Honduras se han registrado al menos seis secuestros.