Intimidación

Julio Ignacio Cardoze Es preocupante ver hasta donde pueden llegar los sandinistas cuando se proponen algo, por medio de la intimidación generalizada, pretendiendo atemorizar a la nación entera, acusando y amenazando con la intención de hacer prevalecer sus criterios partidistas y politiquerías internacionalistas. Han pretendido arrinconar al gobierno del presidente Bolaños por el apoyo que […]

Julio Ignacio Cardoze

Es preocupante ver hasta donde pueden llegar los sandinistas cuando se proponen algo, por medio de la intimidación generalizada, pretendiendo atemorizar a la nación entera, acusando y amenazando con la intención de hacer prevalecer sus criterios partidistas y politiquerías internacionalistas.

Han pretendido arrinconar al gobierno del presidente Bolaños por el apoyo que dio a la coalición encabezada por los Estados Unidos de América, contra la tiranía de Saddam Hussein, que dicho sea de paso, por la brutalidad y desconsideración con que éste trató por décadas a su mismo pueblo iraquí, y comparando, pareciera que el régimen sandinista de los ochenta, que descalabró a Nicaragua, fue una copia del régimen de Hussein.

¿Por qué tanto alboroto sandinista por el apoyo de Nicaragua a los Estados Unidos, llegando hasta hacer comparecer al canciller ante la Asamblea, y amenazar al Presidente de la República, en una situación donde las razones sobran?

Los sandinistas pueden hacer declaraciones y manifestaciones públicas de solidaridad en favor de Saddam Hussein como lo hizo Daniel Ortega y el cura Escoto, quienes, retando a la opinión pública, afirmaron además su amistad personal con el tirano iraquí. Y los que no son sandinistas, por la intimidación, no se atreven a hablar con claridad, pues el apoyo a la coalición no solamente está relacionado con las resoluciones de la ONU, sino porque también Nicaragua, guste o no a algunos, es aliado de Estados Unidos de América, por miles de razones geográficas, culturales, sociales, y especialmente económicas.

Pero que sirva la oportunidad, una vez más, para alertarnos y estemos siempre atentos con los sandinistas, quienes a veces por estrategia política se hacen pasar como amantes de la democracia y el estado de derecho, pero a quienes de vez en cuando las pasiones y su verdadera personalidad traicionan y sacan las uñas.

En sus posturas no existe ningún patriotismo o defensa de la soberanía del país, lo que quieren es llevar agua para su molino, amedrentando, atemorizando y pretendiendo acobardar a la ciudadanía y a los funcionarios públicos. Los intereses de la nación nicaragüense deben estar por encima de las preferencias políticas de cualquier persona o partido en particular.  

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