- El niño de cuatro años fue secuestrado por venganza, dice jefe de Policía
Luis Alemán [email protected]
La Policía Nacional ya tiene identificados a la mayoría de los secuestradores del niño José Stevens González Pineda, de cuatro años, quien fue sacado violentamente del vehículo en que era conducido a un centro preescolar la mañana del lunes, cerca del kilómetro diez y medio de la Carretera Sur.
Se desconoce si la Policía ya está tras el paradero del pequeño y si tiene conocimiento de por qué desapareció el taxista Douglas Antonio Téllez Rocha.
Téllez Rocha, de 34 años, quien trasladaba al niño en el vehículo placas T 94-39 cuando fue secuestrado, está desaparecido desde la noche de este lunes, según informó el primer comisionado Edwin Cordero, Director General de la Policía Nacional.
“PASADA DE CUENTAS”
Para el comisionado Cordero, el móvil del secuestro fue una “pasada de cuentas”, debido a problemas en las relaciones comerciales entre el padre del menor, José Leonel Domínguez, con uno de sus socios, un sujeto supuestamente de nacionalidad costarricense, cuyo nombre no fue revelado por la Policía.
Sin embargo, extraoficialmente se conoció que este señor en realidad no es tico, sino colombiano, y su nombre es Luis Ángel González, quien trabajaba en el negocio del transporte de mercadería en Centroamérica, a través de los camiones propiedad de Domínguez.
La relación de negocios se rompió, supuestamente, por una deuda que el padre del menor no pudo pagarle a González.
SIN CONTACTO CON CAPTORES
Cordero confirmó que hasta las 4:00 de la tarde de ayer, martes, los secuestradores no se habían comunicado con los padres del menor. “Los secuestradores no se han comunicado con los familiares”, declaró Cordero, quien reiteró que todas las investigaciones en manos de la Policía “suponen alguna pasada de cuentas”.
El padre del niño se percató desde el mismo momento del secuestro, de la identidad de los plagiarios. Esto fue confirmado por el jefe policial, quien relató que “el papá sabe quiénes fueron los secuestradores”.
Domínguez, el propio día del secuestro, no quiso dar declaraciones sobre el rapto de su hijo, y se limitó a decir: “Que hable su mamá (del niño), yo estoy saliendo a traer a mi niño a donde sea”.
PADRE QUIERE VENGARSE
La Policía mostró su preocupación por la actitud que ha tomado el padre del menor, quien según Cordero habría dicho que tomaría la justicia por su propia mano.
“Tenemos conocimiento de que el padre anda haciendo sus propias gestiones para vengarse, no para rescatar al niño, sino para vengarse de los secuestradores”, declaró el jefe policial.
En tal sentido, Cordero dijo que la Policía está tratando de que eso no se dé. “Estamos trabajando para que no lo haga, vigilamos sus movimientos y tenemos control sobre la casa”, aseguró.
ESTÁ EN NICARAGUA
Al referirse a la supuesta salida de los secuestradores por la frontera sur, Cordero dijo que el niño no ha sido sacado del país. Eso lo reforzó al afirmar que hay una fuerte vigilancia policial desde el pasado lunes sobre la frontera, y principalmente en los pasos ciegos por donde pudieran sacar al pequeño.
Sobre la vinculación del padre del menor en actividades ilícitas, Cordero dijo que la Policía sabe que el papá está ligado a actividades comerciales. “Hasta ahora estamos investigando en qué otras cosas está metido este señor”, afirmó.
Mientras tanto, los padres del menor secuestrado mantienen su silencio ante los periodistas, con quienes “no quieren tener ningún contacto”, según los oficiales de Policía que resguardan la vivienda.
“Los señores no están en casa”, afirmó un agente de las fuerzas especiales de la Policía que se mantiene dentro de la residencia en el Reparto Santa Isabel, cuando se le pidió que consultara a los padres del niño si querían hablar para LA PRENSA.
Ese mismo hermetismo tienen los vecinos. Las puertas de las viviendas cercanas estaban cerradas y sus vigilantes sólo se asoman por las rendijas de los portones.
OFICIO RELIGIOSO
En el centro preescolar Mincaito, donde estudia el menor secuestrado, el ambiente también es tenso. Su personal docente se mantiene en el centro a pesar de que, en una reunión entre los padres de familia y la dirección del colegio, acordaron que las clases quedaban suspendidas hasta el próximo 22 de abril. Es “por el nerviosismo y la inseguridad que hay en los niños”, afirmó Zulema Espinosa, directora del Preescolar.
La licenciada Espinosa confirmó que hoy realizarán un oficio religioso para rogar por la vida del niño y para que sus captores lo regresen sano y salvo.
El secuestro del niño José Stevens González Pineda ha consternado a todo el personal del Mincaito, que a través de una carta enviada al comisionado general Edwin Cordero, pidieron a la Policía Nacional que “dediquen sus mayores esfuerzos para agilizar las investigaciones y esclarecimiento de este caso, a fin de que el niño pueda ser devuelto a sus familiares cuanto antes, sano y salvo”.
NO SON GUATEMALTECOS
El jefe de la Policía, Edwin Cordero, aseguró que los padres del niño secuestrado no son de nacionalidad guatemalteca como se suponía. “Pareciera que no. Tenemos altos porcentajes de seguridad de que no son guatemaltecos”, dijo Cordero, al explicar que están investigando las actividades de los padres del menor, lo que hacían antes de vivir en Nicaragua y dónde residían antes.