ACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- Agentes de la Policía pudieron haber participado directamente en la matanza de varios reos en la Granja Penal El Porvenir el pasado sábado durante una revuelta, según versiones de dos reclusos difundida ayer por la prensa hondureña.
Durante la revuelta en El Porvenir, en el caribe de Honduras, murieron 66 reclusos y tres mujeres que estaban de visita en esa prisión.
Según versiones de dos reclusos difundidas por la prensa local, agentes de la Policía ingresaron al recinto de la cárcel tras una revuelta que, según el viceministro de Seguridad, Armando Calidonio, la iniciaron miembros de una pandilla conocida como “Mara 18”.
La cifra oficial de muertos es de 69, de los cuales 61 son pandilleros.
Otros cinco prisioneros por delitos comunes y tres mujeres que andaban de visita, entre ellas una menor de edad, completan la lista de muertos difundida el domingo por Calidonio. Los heridos suman 39, en su mayoría pandilleros.
Calidonio sostiene que los pandilleros, de los que 23 murieron calcinados, pretendían fugarse, y además incendiaron tres de las celdas.
Los prisioneros se enfrentaron con armas blancas y pistolas, sobre las cuales las autoridades no han respondido cómo ingresaron a la Granja Penal, aunque aseguran que a principios de la semana pasada hicieron un decomiso en un registro de rutina.
La única persona sospechosa de haber propiciado la tragedia es el suboficial Oscar Reynieri Sánchez, quien estaba a cargo de la granja por ausencia del alcaide, Danny Rodríguez, que disfrutaba de descanso de fin de semana, según versiones oficiales.
Calidonio asegura que Sánchez suspendió una castigo a los pandilleros, que estaban conminados en una celda por instrucciones de Rodríguez.
Al respecto, Sánchez, quien está detenido, dijo que un día antes de la tragedia, Rodríguez le ordenó que les suspendiera el castigo, lo que el alcaide niega.
Uno de los pandilleros heridos, Marlon Enrique Velásquez, relató que “salimos de la celda rendidos, con las manos en la cabeza, y los policías nos fusilaron”, destacó el diario “La Prensa”.
Velázquez, quien resultó herido de bala, reconoce que hubo un enfrentamiento entre pandilleros con los demás reclusos, pero que al ingresar los policías ambos bandos corrieron a sus celdas para evitar que les dedujeran responsabilidad por los primeros muertos.