- Todos los menores que sufren desmayos deben ser estudiados clínicamente
Es causa de ansiedad en los padres, hermanos, compañeros de clases, maestros y en los niños afectados.
Las causas de un desmayo son muchas y para definirlo los padres deberán acudir al pediatra quien orientará los estudios y valorará la necesidad de consultar a un médico pediatra neurólogo, o pediatra cardiólogo, o simplemente aconsejar que debe comer bien antes del ir a la escuela.
El desmayo es la pérdida repentina del conocimiento con cambios en la postura del niño, por lo general es breve y es causado por una disminución de la circulación de la sangre en el cerebro.
CAUSAS
Una de las siguientes causas puede ser la de su hijo o hija:
– Espasmo del sollozo: Es cuando el niño(a) llora y se torna morado o pálido. El llanto es por enojo, dolor o frustración. Este problema desaparece sin tratamiento. La edad que se manifiesta es entre 1-5 años de vida. El examen neurológico es normal.
– Desmayo por falta de oxigenación en lugares donde hay mucha gente: Generalmente se presenta entre adolescentes después de estar parados sin moverse. El joven presenta náuseas, sudoración, mareos y bostezos, se baja la frecuencia cardíaca, presión arterial y se desmaya. Cuando se saca del lugar mejora.
– Desmayo por problema cardíaco: Hay alteración en la función del corazón, los ritmos cardíacos no están bien.
Se debe valorar el estudio de la frecuencia cardíaca, ritmos cardíacos y la forma del corazón por un cardiólogo.
– Desmayos por problema neurológico: El desmayo puede ser la expresión de algún tipo de convulsión por alguna alteración cerebral. El electroencefalograma puede estar alterado. Estos niños reciben tratamiento y se mejoran.
– Desmayos por falta de alimentación: Esto puede ser un problema frecuente en las escuelas en los niños que no desayunan porque la glucosa (el azúcar de la sangre) se baja y el cerebro no tiene energías para continuar trabajando al igual que el resto del cuerpo. La persona presenta debilidad, apetito, sudoración, agitación, confusión y desmayo.
Cómo ayudar
Los padres deben acudir al pediatra cuando el niño o la niña sufre desmayos. Al especialista hará preguntas y examinará al menor para poder definir la causa del problema.
Los padres deben saber cómo sucedió el desmayo, por ejemplo si ocurrió estando tranquilo o cuando hacía ejercicios, estaba de pie, si ha ingerido algún medicamento, si no había comido, etc., el médico valorará y decidirá la transferencia a un especialista cardiólogo o neurólogo.
– Exámenes
– Electroencefalograma
– Electrocardiograma
– Ecocardiograma
– Otros exámenes, si el médico lo considera.
Vitamina D para bebés que no toman leche materna
La Academia Norteamericana de Pediatría afirmó que todos los bebés que sólo se alimentan con leche materna deben recibir suplementos de vitamina D para evitar el raquitismo, una enfermedad que debilita los huesos y que los médicos temen se incremente.
Los lactantes que se alimentan de leche materna deben recibir suplementos de vitaminas a partir de los dos meses de edad y hasta que empiecen a tomar al menos 480 gramos diarios de leche enriquecida con vitamina D, afirma la Academia en una declaración de sus nuevas políticas.
La Academia recomienda los suplementos multivitamínicos que contengan 200 unidades internacionales de vitamina D, disponibles como gotas o tabletas sin necesidad de presentar receta médica.
Los suplementos que sólo contienen vitamina D normalmente son demasiado concentrados para uso rutinario, afirma.
Esta nueva recomendación también se aplica a:
– Los infantes que no son alimentados con leche materna, pero que no toman diario al menos 480 gramos de alimento para bebés enriquecido o leche.
– Los niños o adolescentes que no beben esa cantidad de leche enriquecida, que no se exponen al sol con regularidad o que no están tomando suplementos con diversas vitaminas que incluyan al menos 200 unidades internacionales de vitamina D.
– La leche materna contiene pequeñas cantidades de vitamina D y los médicos solían pensar que los bebés podían obtener las cantidades adecuadas si también pasaban algo de tiempo recibiendo la luz del sol, que estimula al cuerpo para que produzca vitamina D.
Sin embargo, los crecientes temores sobre el cáncer de la piel y las recomendaciones de que los pequeños utilicen protector solar y eviten exponerse excesivamente al sol podrían estar poniendo en riesgo a algunos niños por deficiencia de vitamina D y raquitismo, dijo la doctora Nancyy Krebs, directora del Comité de Nutrición de la Academia.
La nueva recomendación, se publicó en el número de abril de la revista Pediatrics (Pediatras). Agencia de Noticias AP)
Clínica Sanángel, Teléfono: 277-3556
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