- La mayoría de madres de trillizos tienen un común denominador: dificultades
económicas para criarlos garantizándoles buena salud y educación
Jehú Hernández Sandoval [email protected]
Para Nancy Hurtado Arvizú, de 22 años, parir tres hijos de una vez no fue sólo difícil, sino también triste. Únicamente dos lograron nacer con vida.
Su tercer bebé murió aproximadamente 24 horas antes de que le hicieran la cesárea, según le dijeron los médicos que la atendieron en el Hospital Carlos Roberto Huembes.
Para ella la experiencia fue dura. Y aunque expresa que con los dos que le quedaron está enfrentando problemas, con tres sería mucho más difícil. No obstante, extraña a su tercer criatura.
Antes del embarazo trabajaban ella y su esposo, pero después del parto decidió quedarse en casa al cuido de sus hijos, sobre todo porque nacieron con problemas de salud.
El marido trabaja como operario en una de las empresas de Zona Franca, por lo que percibe bajos ingresos.
Actualmente, Steven José, el más pequeño de sus bebés, tiene que llevar un par de botas de yeso que le cambian cada 15 días con el objetivo de corregir una deformidad en los huesos de los pies, ocasionada durante el embarazo, por la presión que sus hermanitos ejercían sobre él, puesto que era el del centro.
Kevin José, el más grandecito, aunque se ve muy saludable, aún después de siete meses de nacido resiente una infección con la que nació junto a su hermano, provocada por la infección que les provocó su tercer hermanito muerto.
DIFICULTADES PARA ALIMENTAR A SU FAMILIA
Silvia Elena Escobar García vive en el barrio Jonathán González, de Managua, en un pedacito de terreno, en la casa de su madre, arrimada a la pared del vecino a quien solicitó permiso para construir ahí su humilde casita.
El mayor susto de su vida lo pasó cuando le dijeron que su cuarto embarazo era de trillizos, pues ya tenía dos mujercitas y un varón. Es decir, ahora tiene seis hijos que está criando sin el apoyo de un compañero y con la ayuda que representa la venta de diferentes artículos en el Mercado Oriental.
Los trillizos recién cumplieron cuatro años y con mucho sacrificio los tiene en el CDI “Melania Morales”, en las inmediaciones del Hospital Bautista. Ahí le piden cuadernos y materiales de trabajo que no puede comprar por falta de dinero.
Con sus hijos más grandes también enfrenta problemas para mandarlos a la escuela. También enfrenta serias dificultades para alimentar a su prole.