- Fundación de Derechos Humanos critica “error institucional” cometido por el INRA
Arturo Mcfields Yescas [email protected]
La Fundación Internacional Alemana de Derechos Humanos por el Derecho a la Alimentación (Fian), dio su respaldo a los campesinos que intentaron hacer una marcha nudista de protesta, y pidió al Estado nicaragüense respetar y proteger los derechos de los precaristas.
Fian es un organismo de derechos humanos con sede en Heidelberg, Alemania y a raíz de los acontecimientos que protagonizaron los trabajadores del agro nicaragüense iniciaron una campaña de apoyo en respaldo a los cooperados de la hacienda El Ensayo.
Los campesinos de la cooperativa, ubicada en el departamento Chinandega, iniciaron a mediados de marzo una huelga de hambre, sin embargo no fue hasta que intentaron marchar desnudos por la avenida Bolívar que cobraron celebridad internacional con su reclamo por tierras.
Durante la protesta, algunos de los campesinos sin ropa fueron golpeados y cubiertos de su desnudez por algunos agentes del orden que llevaban sábanas azules y amarillas, con las que se lanzaron sobre los marchantes para evitar que siguieran perturbando el orden público.
El saldo de la protesta fue 16 campesinos detenidos, entre los que se encontraban dos mujeres, una de ellas de 75 años.
AYUDAR A CAMPESINOS
Los directivos de Fian consideran que el Estado nicaragüense debe ayudar a solventar el conflicto de los precaristas, debido a que Nicaragua es firmante del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales (Pidesc), a través del cual asume el compromiso de proteger el derecho humano a la alimentación.
De acuerdo a la misiva publicada por Fian, una de las medidas fundamentales para implementar el derecho a la alimentación de las familias campesinas sin tierra, es la reforma de los regímenes agrarios que desfavorecen a los trabajadores rurales.
El organismo alemán considera que el conflicto campesino obedece a un error institucional cometido por el Instituto Nicaragüense de Reforma Agraria (INRA), porque entregó la propiedad en litigio a la familia Mántica Deshón y a la vez otorgó iguales derechos sobre la misma a la cooperativa campesina.