Carreras nocturnas

Ricardo Narváez R. Cuarenta y nueve minutos pasados de la media noche del sábado 29 de marzo, regresaba con mi familia de celebrar el cumpleaños de mi abuela, quien habita en Carretera a Masaya, cuando de pronto un vehículo Honda modelo Prelude, color rojo, inició una carrera solitaria frente a la estación de combustible Texaco […]

Ricardo Narváez R.

Cuarenta y nueve minutos pasados de la media noche del sábado 29 de marzo, regresaba con mi familia de celebrar el cumpleaños de mi abuela, quien habita en Carretera a Masaya, cuando de pronto un vehículo Honda modelo Prelude, color rojo, inició una carrera solitaria frente a la estación de combustible Texaco de la entrada de Las Colinas finalizándola en la rotonda Jean Paul Genie. Utilizaba a los demás vehículos, incluyendo el mío, a manera de obstáculos por rebasar exitosamente.

Al parecer algunas empresas privadas apoyan mediante el permiso de estacionamiento y estadía ilimitada a los demás vehículos en espera de la competencia, familiares, amigos, curiosos, taxistas y tal vez uno que otro cliente que no tiene relación directa con el espectáculo que se desarrolla.

Lo supongo al notar alrededor de setenta personas pendientes de la carrera obstaculizando la entrada y salida de la mencionada estación. Asímismo les brinda el servicio de venta de bebidas alcohólicas y no alcohólicas, cigarrillos y lo que deseen a esas horas de la noche.

La Policía brilla por su ausencia, aún cuando el rugir de los motores, modificados a veces, se escucha en promedio a dos kilómetros de distancia circulando en una de las pocas vías principales de la capital. Espero que las carreras nocturnas no me involucren de manera fatal cuando visito a mis seres queridos.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí