- Canciller nicaragüense pidió por escrito a su homólogo hondureño investigar sobre la construcción de un enorme canal en zona fronteriza al Río Negro
Benjamín Blanco [email protected]
El Ministro de Relaciones Exteriores, Norman Caldera, mandó una nueva misiva a su homólogo en Honduras Guillermo Pérez Cadalso, manifestándole su preocupación por informaciones relacionadas a la pretensión de construir un “canal de dimensiones considerables”, por parte de empresarios hondureños que después lo conectarían al cauce del Río Negro.
Bajo esta premisa, el canciller Caldera solicitó a Honduras una investigación de los hechos, debido a que la construcción de un canal podría en un futuro afectar a poblaciones vecinas al lugar.
Así mismo, Caldera solicitó a Honduras que de confirmarse esta información, se suspenda inmediatamente cualquier construcción, y además señala que cualquier obra que se convenga se hará con estricta finalidad de evitar inundaciones en territorio nicaragüense durante la estación lluviosa.
Caldera propuso al canciller Pérez Cadalso que las delegaciones técnicas sostengan un encuentro la próxima semana, e invitó a participar a las autoridades edilicias de ambos países en calidad de observadores, a fin de llegar a un acuerdo binacional sobre la “utilización equitativa y razonable de las aguas del Río Negro”, señala la nota enviada a Honduras.
En días pasados, el director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Claudio Gutiérrez, planteó que la solución permanente es volver el río a su cauce original, pero esto se enfrenta no sólo al problema de la presencia de minas antipersonales, enterradas en la década de los ochenta, sino también al elevado costo de dragar unos dos kilómetros para regresar el río a su cauce anterior y de construir diques para evitar que el río vuelva a salirse de su curso.
RESEÑA DEL CONFLICTO
La disputa por las aguas del Río Negro comenzó en enero de 1999, cuando el Ejército de Nicaragua reportó oficialmente que el curso del río había cambiado por efectos del huracán Mitch, ocurrido en octubre de 1998.
El Río Negro tiene una longitud total de 198.8 kilómetros. Nace en territorio hondureño, pero el mayor recorrido (unos 145 kilómetros) lo hace dentro de Nicaragua, aunque desemboca en la región de Honduras.
Un trecho de 17 kilómetros de la ruta del río, hasta antes del huracán Mitch, servía de línea divisoria entre ambos países; pero con el paso del huracán su cauce se desvió, al punto que en la comarca conocida como Palo Grande el río viró totalmente al Sur, hacia Nicaragua, dejando a los hondureños sin el cauce tradicional.
SECUELAS
El desvío del río ha causado problemas para ambos países. En Nicaragua han ocurrido inundaciones durante la estación lluviosa en suelos que antes no se inundaban, y en Honduras el agua ha escaseado. Sin embargo, según fuentes del Ineter, tradicionalmente en época de verano el río se ha secado.
Ambos países integraron una comisión binacional para encontrar una solución al problema.
Una solución inicial fue el permitir a empresarios agrícolas hondureños colocar cerca de Palo Grande una bomba succionadora de agua que desviaba parte del caudal del río hacia territorio hondureño para poder irrigar cultivos de frutas y hortalizas. El acuerdo permitía a Honduras desviar el agua, pero no todo el flujo.
Sin embargo, en marzo de este año, el gobierno de Honduras ordenó retirar la bomba colocada en el Río Negro, respondiendo a una nota de protesta de Nicaragua que indicaba que el vecino país estaba violando el acuerdo de la comisión binacional entre ambas repúblicas.