Una armonía desafinada

El proceso de armonización arancelaria que servirá de cara al proceso Unión Aduanera e Integración Centroamericana está “pegado”, pese a que debe entrar en vigencia en enero próximo Gabriel Sánchez Campbell [email protected] En medio de la Tercera Ronda de Negociación del Cafta —el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos y Centroamérica— el proceso […]

  • El proceso de armonización arancelaria que servirá de cara al proceso Unión Aduanera e Integración Centroamericana está “pegado”, pese a que debe entrar en vigencia en enero próximo

Gabriel Sánchez Campbell [email protected]

En medio de la Tercera Ronda de Negociación del Cafta —el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos y Centroamérica— el proceso de armonización arancelaria permanece como un viejo violín. Simplemente desafinado.

Aunque los argumentos oficiales es que todo va por buen camino porque hay un 78 por ciento de productos que ya han sido armonizados, el 22 por ciento restante son los más difíciles de consensuar por su alta carga de sensibilidad en cada país.

En el seno de los países del CA-4 (un Tratado que permite la libre movilidad de las personas entre Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua) los viceministros de Economía de cada país han logrado que ya estén armonizados un centenar de los 1,500 productos que conforman el 22 por ciento restante.

En el caso de Nicaragua, según Mario Arana, ministro de Fomento, Industria y Comercio, hay algunas propuestas que han sido armonizadas de forma preliminar por el vice ministro de su cartera —en conjunto con sus homólogos del CA-4—. Éstas tendrán que ser ratificadas por el Consejo de Ministros de esa área para que tengan validez.

Los productos que están siendo analizados corresponden a tres categorías diferentes: una es la de los textiles, de las cuales mil producto son parte de los 1,500 que aún danzan desarmonizados.

Luego están los bienes que por la Ley de Justicia Tributaria en Nicaragua tienen tasa cero, como es el caso de los lapiceros y demás artículos escolares, los cuales en Centroamérica están gravados. La tercera y más sensible categoría es la de los productos agrícolas dentro de la cual figuran la leche, el arroz, el pollo y el maíz blanco.

El Ministro de Fomento informó que la propuesta que se ha consensuado con los viceministros de Economía en la región es que para el frijol rojo haya un arancel de importación del 30 por ciento y un 20 para el negro. Un 10 por ciento para la harina, un 20 por ciento para el sorgo, un 15 para el maíz amarillo, no así para el blanco el cual aún no ha consensuado posición alguna.

Para el caso del pollo entero y las pechugas un 35 por ciento de arancel de importación y las alas y muslos quedan a como está actualmente.

Arana expresó que en el área textil se está trabajando fuertemente para la armonización al igual que con el calzado, pero cree que en ambos casos en arancel en Nicaragua se incrementará porque en el país no hay industrias de este tipo y en dos países centroamericanos sí. “Y la idea es que se queden los aranceles más altos, en cada producto por país o si no solidarizarnos”.

LA PRUEBA DE FUEGO

La prueba de fuego de la armonización arancelaria será en un mes, cuando Centroamérica presente la lista de productos que entrarán en las negociaciones del Cafta, ya que Estados Unidos fue claro y dijo que éste será acordado con la región y no con cada país.

Por ello, se tiene que tener todo listo en este mes a pesar que el compromiso entre los cinco países de la región es que los aranceles estén armonizado hasta el 31 de diciembre de este año, un día antes que entre en vigencia la Unión Aduanera.

Aunque además de no armonizar algunos productos el CA-4 (Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua) enfrenta otro problema, la posición de Costa Rica quien no ha querido avanzar tan rápidamente en los productos que ellos sí.

Mario Arana, ministro de Fomento, Industria y Comercio de Nicaragua, consideró que el proceso podría estar listo en todo este mes.

DUDAS SOBRE ARMONIZACIÓN

Fausto Carcabelos, director general de Servicios Aduaneros, consideró —a título personal— que la armonización arancelaria difícilmente podría estaría terminada incluso cuando entre en vigencia la Unión Aduanera, en enero próximo, esto debido a las posiciones encontradas entre algunos sectores productivos centroamericanos.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí