La fiera, intacta

Cada vez que pelea Rosendo, como diría Rubén, un trueno formidable nos estremece Edgard Tijerino M. [email protected] Su furia, volvió a estremecernos y emocionarnos. El fabricante de tempestades estuvo avanzando. Sus ráfagas provocaron agitación y sentimos el soplo de un huracán. Fue una pelea dura, como se esperaba, pero ¿que más queremos de Rosendo?… Los […]

  • Cada vez que pelea Rosendo, como diría Rubén, un trueno formidable nos estremece

Edgard Tijerino M. [email protected]

Su furia, volvió a estremecernos y emocionarnos. El fabricante de tempestades estuvo avanzando. Sus ráfagas provocaron agitación y sentimos el soplo de un huracán.

Fue una pelea dura, como se esperaba, pero ¿que más queremos de Rosendo?… Los espejos son fieles, y las imágenes que nos devuelven muestran cómo la furia de esa fiera que es Rosendo, permanece intacta.

Su triunfo sobre Antonio “Beibis” Mendoza en combate intenso, bravo, lleno de golpes de poder, caracterizado por la resistencia y terquedad de los púgiles, inseguro durante los primeros seis asaltos, afectado por el natural desgaste físico en la recta final y las cortaduras de Rosendo en la parte trasera de su cabeza, y del “Beibis” en su ceja izquierda, ha sido legítimo y emotivo.

Me preocupó la facilidad de manejo mostrada por el colombiano con su mano izquierda, rápida y bastante precisa, pero Rosendo decidió quitarle esa distancia a riesgo, empujándolo con arremetidas, disparando sus dos manos hacia arriba aunque no lograra hacer estallar esos golpes como bombas.

En las sogas, Mendoza se movió con seguridad saliendo por los costados y contragolpeando, mientras el nica trataba de poner más presión sin desesperarse.

Alargando a 30 la racha de asaltos en pie frente a un rompe-huesos como Rosendo, el retador colombiano confirmó su capacidad para asimilar y provocó cierto asombro cuando se “tragó”, imperturbable, un par de combinaciones del Campeón Mundial de las 108 libras de la AMB.

Se observó, mientras el combate se alargaba, que la falta de ring de Rosendo en los últimos 14 meses, es decir, el no haber estado involucrado en la exigencia de peleas serias, lo hizo fallar en combinaciones de golpes, que pudieron ser mortíferas.

Pero, una vez más, su dureza mental fue decisiva… Como Joe Frazier, fallar no le impidió seguir disparando. ¿Qué importaba el estilo o el porcentaje, si no se imponía respeto?… Y Rosendo con su fiereza, provocó agobio, obligando al “Beibis” a pelear en reversa y forzándolo a recurrir a angustiosos amarres.

El pinolero, sin adueñarse por completo de la pelea, asumió la iniciativa para no volverla a ceder, excepto en ese noveno asalto en que el “Beibis” creció súbitamente, sólo para que Rosendo, ansioso y decidido a no dejar dudas, atacara a fondo en los dos rounds siguientes combinando bien sus manos.

Estratégicamente fue una batalla interesante, ganada por Rosendo y Rubén Gómez, al conseguir quitarle al retador sus ventajas en estatura y alcance y dejarlo sin espacio para seguir siendo creativo como lo estuvo en los primeros rounds.

AHORA, ¿QUÉ VIENE?

Uno se pregunta: ¿Seguirá Rosendo en las 108 libras?… Se dice que el pesaje del nica fue cuestionado por la gente del “Beibis”, en tanto Rosendo asegura que puede sostenerse en ese casillero.

El problema es la escasez de rivales. ¿Lo estaremos viendo pelear solamente con Siriwat y Mendoza?  

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