Guadalupe Wallace Salinas
Como ciudadana nicaragüense lamento y rechazo enérgicamente el apoyo que el Gobierno ha dado a la guerra contra Irak.
Sin pretensiones de defender al régimen iraquí, creo que en general la guerra es siempre la peor de las alternativas y que no trae sino dramáticas consecuencias para la población indefensa, el medio ambiente y la economía de los países.
A través de su historia esto lo ha experimentado en carne propia el pueblo nicaragüense por lo que es incomprensible, y hasta ofensivo, que el más alto representante formal del país avale una iniciativa unilateral, que además ha tenido la condena de la mayor parte de habitantes y gobiernos del mundo, ¡incluyendo al Vaticano!.
La única lectura que puede hacerse de este apoyo es la de una vergonzosa dependencia de los lineamientos del gobierno norteamericano, un rechazo a la legalidad internacional y caso omiso del verdadero sentir del pueblo nicaragüense. Es realmente lamentable.