- La muerte de una niña obligó a las autoridades del Silais a declarar una alerta epidemiológica
Alina Lorío L.CORRESPONSAL/ NUEVA [email protected]
Los brotes de diarrea en diversos sectores del Departamento de Nueva Segovia, ha obligado al Ministerio de Salud a implementar las acciones necesarias, en el marco de una alerta epidemiológica, que ha implicado la movilización de todas las estructuras de base.
Según el doctor Ramón Granados, director departamental del Silais, uno de los brotes se registró la primera semana de este mes en la comunidad de San Bartolo, en Quilalí; el segundo en la comunidad de Aranjuez, municipio de San Fernando, durante la tercera semana de marzo; y el último se produjo en elos barrios “Nora Astorga”, Nicarao y Nuevo Amanecer, en la tercera semana de este mes.
El doctor Granados, explicó que la época de verano sitúa el contexto epidemiológico en situaciones vulnerables para las poblaciones rurales, debido a que las fuentes de agua para consumo humano se profundizan, se contaminan o en el peor de los casos, han desaparecido.
Granados consideró que los meses de marzo y abril, por las condiciones de sequía o verano, ubican a las epidemias en su punto crítico.
CONTROL DE BROTES
Agregó que los brotes son atendidos directamente por el Departamento de Higiene, Epidemiología y Salud Ambiental del Silais de Nueva Segovia, que junto a los equipos y personal médico y de enfermería “mueven” todas las estructuras de base como brigadistas, parteras y ONG para incidir en el territorio con la misión de controlar el brote, reducir el número de casos y evitar muertes en los pacientes.
Paralelamente, dijo el doctor Granados, el Ministerio de Salud está dotando de cloro granulado y suero oral a todas las casas bases; realiza visitas casa a casa y en algunos de los casos, como Ocotal, se hacen coordinaciones con Enacal para abastecer de agua con pipas a los pobladores del barrio Santa Ana y aledaños, donde el servicio por tubería no cubre la demanda.
PRIMER MUERTO
La niña Lisbania Auxiliadora Mejía López, de seis meses de edad, es la primera menor fallecida a inicios de la presente semana por un cuadro diarreico que había sido atendido en una clínica privada ocho días antes de su muerte.
En cuanto a la demanda de médicos generales en el Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, de Ocotal, para las salas de pediatría —entre ellas tres para casos de enfermedades diarreicas agudas— el doctor Granados reconoció que este centro se encuentra en un impasse, debido a que los médicos en servicio social culminaron su período la semana pasada y será hasta el primero de abril que otro grupo cubra esa demanda.
ESFUERZO Y DEDICACIÓN
El doctor José García, jefe de la sala de pediatría del Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, reconoció la dedicación y esfuerzo del personal de enfermería y pediatría que tiene a su disposición “en el duro trabajo de evitar fallecimientos de niños por diarrea, por muy grave que éstos ingresen”.