Pablo Fletes [email protected]
Eduardo “Ray” Márquez agregó una sorpresa boxística más a este 2003, ya que anoche en Madrid, España, noqueó a los dos minutos del round 11 al local Jorge Mata, para arrebatarle la corona mínima de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
El combate se realizó en el Pabellón Raimundo Saporta, del Real Madrid, el equipo de baloncesto profesional que lleva el mismo nombre del popular equipo de fútbol.
Y aunque Mata contó con el respaldo de miles de aficionados, el nica realizó un magistral trabajo, tumbando tres veces al español, para obtener ese contundente triunfo que lo ubica junto a Ricardo Mayorga, Rosendo Álvarez y Luis Pérez como los actuales campeones mundiales pinoleros.
“Fue una pelea difícil, pero salí adelante por la preparación física que adquirí desde que me dijeron que pelearía con Mata”, dijo Márquez anoche, en una entrevista telefónica con LA PRENSA, desde Madrid.
Márquez siempre ha sido un atleta callado, de pocas palabras. Anoche se escuchaba con su característico hablar pausado, sin mucha emoción, pero se le oía satisfecho por haber aprovechado esta su primera oportunidad titular.
“Mata fue exigente con su volado de derecha. Tuve que boxearlo en los primeros asaltos, pero desde el séptimo round sentí que dominaba la pelea… En ese momento mi entrenador Arnulfo Obando me dijo que debía acelerar, que debía pelear por mi hijo (Kevin Márquez) y así fue: apreté la pelea y lo noqueé”, explicó.
“Me motivó pensar en mi hijo, en mi familia y así logré salir adelante”, añadió.
¿Cómo fue la primera caída del séptimo round?
“Lo tiré con un fuerte recto de derecha. Me alegré mucho en ese momento, porque cuando le metí el golpe al mentón lo vi tocado… En la tercera caída (segunda del once asalto) el juez dijo que estaba noqueado, pero yo estaba en la esquina neutral sin creerlo todavía”.
¿Qué sentías pelear en la casa del campeón?
“Al comienzo me sentí un poco mal porque estaban apoyando al español, pero cuando todos vieron en el séptimo que no podía ganarme, se pusieron a gritar a favor mío”.
¿Pero esa tensión duró mucho tiempo?
“Ya después del primer round que sentí la pegada de Mata, me controlé los nervios. Este es el lugar con más gente que he peleado y me siento satisfecho por haber actuado así”.
¿Cuál fue el plan de pelea?
“Mi plan era boxearlo toda la noche. Comenzar con el jab, para combinarlo con el upper cut y el recto de derecha. Con esa combinación lo pude noquear”.
¿Mata te conectó fuerte en el sexto round?
“Sí, me tuvo mal varias veces, pero la misma preparación que tuve me ayudó a recuperarme. No pensé que me podía noquear, porque el trabajo en el gimnasio me permitió recuperar mucho”.
APOYADO
Eduardo Márquez agradeció el respaldo que le brindó la OMB para conseguir esta oportunidad de título, sobre todo por las gestiones del dirigente pinolero Ricardo Rizo, que le gestionó este chance.
Además, recordó el apoyo de Mario Arce, quien lo acompañó en esta aventura, del empresario Jacobo Castillo de Copasa y de su entrenador Arnulfo Obando, su guía para erigirse como el séptimo campeón en la historia del boxeo nicaragüense, junto a los retirados Alexis Argüello, Eddy Gazo, Adonis Rivas (activo) y los actuales campeones Ricardo Mayorga, Rosendo Álvarez y Luis Pérez.
Márquez aseguró que con su triunfo de anoche, mejoró su palmarés a 22-6, con 2 empates, mientras que Mata quedó con 10-1-2. Sin embargo, la Comisión Nicaragüense de Boxeo maneja un récord de 17-5-3, algo que en este momento queda en un segundo plano.