- Firma auditora señala problemas en el traspaso de San Jacinto Tizate, Planta Momotombo y reclamos de Unión Fenosa, pero aludidos dicen que “todo está en regla”
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Un informe de auditoría financiera de la firma Grant Thornton, detectó en la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), irregularidades que podrían haber causado millonarias pérdidas al Estado de Nicaragua.
Las presuntas irregularidades ocurrieron cuando el actual Presidente de la República, Enrique Bolaños, era vicepresidente de la nación y a la vez presidente de la junta directiva de Enel.
El documento fue remitido por Agustín G. Amaya S., socio de Grant Thornton-Nicaragua, al Presidente de la Controlaría General de la República (CGR), Francisco Ramírez, el pasado 20 de marzo.
Ramírez confirmó a LA PRENSA la existencia de la auditoría financiera, elaborada por Grant Thornton, pero no dio detalles de su contenido.
“Lo que te puedo decir es que hoy (ayer) ordenamos la realización de una auditoría para confirmar los hallazgos que reporta el informe de esa firma de auditores independientes”, expresó Ramírez a LA PRENSA.
Explicó que los hallazgos fueron remitidos a la CGR en cumplimiento del artículo 72 de la Ley Orgánica de la Contraloría que ordena a las firmas de auditores remitir hallazgos.
Entre las irregularidades detectadas por los auditores de Grant Thornton se menciona la autorización a la empresa San Jacinto Power SA, el derecho de uso de las instalaciones físicas y pozos de la empresa del Estado, Intergeoterm, en el campo San Jacinto Tizate, sin que Enel haya obtenido ningún beneficio.
“Las cesiones de contrato de compra-venta de energía; cesión de condiciones de exploración y el derecho de uso de las instalaciones físicas y pozos existentes de Intergeoterm SA, se realizaron sin obtener Enel ninguna compensación económica, como contraprestación a todos los activos, derechos cedidos”, dice textualmente el informe de Grant Thornton.
Las inversiones del Estado en el campo geotérmico de San Jacinto Tizate ascienden a 159.7 millones de córdobas y corresponden a las aportaciones que Enel efectuó para la constitución y desarrollo de la empresa estatal Intergeoterm S.A.
Erwin Krüger, de la empresa San Jacinto Power, dijo que todo lo referente a San Jacinto Tizate, fue autorizado por la junta directiva de Enel y que no hubo nada irregular. Aseguró que hoy ofrecerá mayores detalles.
“Seguramente los auditores no tuvieron a la vista todos los documentos. Te puedo asegurar que todo fue transparente y no hay anomalías”, expresó.
UNIÓN FENOSA Y SUS RECLAMOS
El informe también reporta reclamos efectuados por Unión Fenosa, que presuntamente no están debidamente documentados, por el orden de 31 millones de dólares.
Además, la negativa de Unión Fenosa a devolver a Enel 1.65 millones de dólares en saldos de cuentas por cobrar, que el Estado tenía con la estatal empresa de electricidad, antes de su privatización.
Rafael McClean, gerente financiero de Unión Fenosa, dijo a LA PRENSA que los reclamos, tanto de Enel como de Unión Fenosa, fueron superados tras la firma del acuerdo marco, firmado el año pasado entre el gobierno y la transnacional española. “Todo fue arreglado entre las partes de manera satisfactoria”, señaló.
El informe de auditoría de Grant Thornton también señala que no se obtuvieron los beneficios esperados por la entrega de los activos de la Planta Geotérmica Momotombo, a la empresa Israelí Ormat Internacional (Ormat), caso que fue denunciado por LA PRENSA en enero del 2001.
“Enel ha cedido activos sin tener ningún beneficio, causándole únicamente pérdidas por los costos de depreciación que ha tenido que reconocer, que al 30 de junio del 2001 ascienden a 62.9 millones de córdobas.
Adicionalmente, al transferir los derechos sobre el contrato de compra de energía de Ormat a Disnorte y Dissur, sin obtener ningún beneficio también se ocasiona un perjuicio económico a Enel y al Estado nicaragüense”, precisa el informe de auditoría financiera.